Por Ricardo Forster*
No deja de ser llamativo el modo como se sobreexpone lo que recurrentemente desde ciertos grupos comunicacionales se denomina la “crispación”. Se lo hace focalizándola con exclusividad en lo que dice o deja de decir el Gobierno. Es el oficialismo, según esta visión parcial e interesada, el portador del virus de la violencia verbal e icónica que hoy se despliega por el país acechando la vida del conjunto de la sociedad. La radicalidad del mal está entre nosotros y su lugar de enunciación no es otro que el maléfico kirchnerismo. Toda relación con él supone, a los ojos de ciertos medios de comunicación y de ciertos políticos opositores muy propensos al uso de metáforas escatológicas y a adjetivar estomacalmente con palabras escabrosas y siempre denigratorias, quedar irremediablemente contaminado por el veneno que emana de quienes han llegado para instalar entre nosotros una suerte de dictadura (no deja de ser llamativo el uso espurio y prostibulario que se le da a una experiencia tan brutal y criminal para la memoria colectiva como lo ha sido la dictadura genocida para calificar a un gobierno democrático).
Cualquiera que ose utilizar argumentos en sintonía favorable con mucho de lo realizado en estos años cae inmediatamente bajo la sospecha de “la caja” (¿cuánto le pagan para escribir o decir lo que no debe ser escrito ni dicho sin caer en la peor de las corrupciones espirituales?), de ser un cómplice del autoritarismo y de estar al servicio de los intereses más oscuros y ruines. Lo llamativo, tal vez lo insólito, es que aquellos que esgrimen estos argumentos sofisticados siempre aclaran que la crispación y la violencia verbal provienen de los “rabiosos” kirchneristas o de sus intelectuales “a sueldo”. Basura retórica que siempre elude discutir lo que deberíamos discutir con libertad y altura argumentativa: ¿qué país desean? ¿Qué modelo de sociedad y de Estado defienden? ¿Qué piensan de la distribución más equitativa de la riqueza y de la apropiación de rentas extraordinarias? ¿Qué políticas económicas están dispuestos a implementar para “salvar a la República” del populismo? ¿Qué política de derechos humanos piensan sostener y qué piensan de los juicios contra los militares genocidas? ¿Qué piensan de jueces procesistas que impiden la aplicación de la ley de medios manteniendo, de ese modo, la heredada de la dictadura? ¿Cómo lograrán, si asumen una posición progresista, tocar los intereses de las corporaciones económicas sin “crispar” al establishment y sin poder recorrer, como lo hacen ahora a destajo, los programas de televisión que suelen representar esos intereses? Silencio. Después, claro, agresiones verbales de todo tipo que, eso sí, son virtuosas y virginales de acuerdo al parámetro de los grandes medios de comunicación. Lilita Carrió, Pino Solanas y Gerardo Morales, para citar apenas a estos tres referentes que circulan masivamente por el éter mediático, son maestros en el uso de metáforas catastrofistas y lapidadoras de cualquier acción oficialista sin que a sus interlocutores, siempre preocupados por la “crispación gubernamental”, se les ocurra señalar la sobredosis de violencia y de desprecio que emanan de tan ilustres retóricos del republicanismo argentino.
Todas las baterías se descargan para convencer a la opinión pública de que estamos delante de quienes buscan reducir la democracia a una suerte de monarquía patagónica al mismo tiempo que vacían las instituciones y hacen proliferar una lógica cada vez más autoritaria y corrupta. Vivimos, según estos cronistas del Apocalipsis, en la antesala del infierno signado por la influencia del chavismo, para los que se colocan en la derecha, o de la impostura neomenemista para los que se ponen supuestamente a la izquierda, y Argentina sería una suerte de caldera que acumula vapores y que está pronta para estallar. Su deseo manifiesto se inscribe en esta visión del fin del mundo que se asocia con “una rebelión cívica” que nos libere de la maldad congénita del matrimonio presidencial.
No importa comprobar que la mayoría abrumadora de los medios de comunicación está en manos de empresas que buscan horadar y deslegitimar al Gobierno; tampoco importa que el Congreso de la Nación funcione con una mayoría opositora que no tiene inconvenientes en transgredir el texto de la Constitución de acuerdo con sus necesidades y que desde el Poder Judicial se ejerza, como pocas veces se recuerda en la historia contemporánea, una acción independiente y, en muchos casos, claramente opuesta a las decisiones del Poder Ejecutivo; menos importa todavía que hayan sido primero el gobierno de Néstor Kirchner y ahora el de Cristina Fernández los que desterraron de plazas y calles del país la inclinación siempre represiva del establishment de turno y de las fuerzas policiales impidiendo, desde hace años, que cualquier protesta social sea reprimida. Todo eso no es suficiente a la hora de construir un relato inverosímil que habla de una Argentina atravesada por “el miedo”, “la censura” y la “crispación oficialista”. Bastan unos afiches sin firma con los rostros de algunos periodistas para hablar de persecución y de impunidad.
La palabra se repite y se repite desde las pantallas, desde las radios y desde la gráfica: “miedo”. Lo dice una senadora formoseña que en sus piruetas acaba de presentar una propuesta de modificación de la ley de servicios audiovisuales que nos retrotrae al espíritu de aquella que fue derogada y que huele a defensa de los monopolios y a neoliberalismo (pero a ningún periodista de esos que fijan opinión se le ocurre hablar de borocotización de la senadora que, viniendo del Frente para la Victoria, salta sin prejuicios hacia la oposición). Lo dice la anfitriona televisiva bien apoltronada en su eterna mesa de almuerzos pluralistas desde siempre imbuidos y atravesados por el “fervor democrático” (record de quien ha podido seguir almorzando con entera libertad bajo todos los gobiernos, dictatoriales y democráticos). Lo repiten algunos periodistas que parecen disfrutar de ese extraño lugar de víctimas en el que han sido colocados por unos afiches sin firma y por una lógica del escrache que no resiste el menor análisis y que constituye una herramienta nada democrática y utilizable para lo peor. Lo dicen y lo vuelven a repetir con ánimo de ofrecer una imagen de país atemorizado y gobernado por violentos y corruptos dispuestos a desnutrir democracia e instituciones con tal de “perpetuarse en el poder”.
Cada semana una descarga de artillería pesada cae sobre los argentinos abriendo cráteres que buscan producir un efecto de crisis e ingobernabilidad o mostrando una escena cotidiana en la que la violencia discursiva del oficialismo amenaza con volverse violencia física. “Crispación”, “autoritarismo”, “dictadura”, “impunidad institucional”, “violencia”, “fascismo”, “manipulación y censura”, “corrupción escandalosa” son las palabras más pronunciadas por la oposición política y mediática; su traducción a sentido común es obvia y brutal: vivimos en una democracia simulada que esconde un proceso autoritario y cuasi dictatorial en el que vida y bienes están amenazados por la impunidad de los Kirchner. Sacar las conclusiones también es de sentido común: defender la democracia contra sus sepultureros, ese parece ser el grito de guerra de los retóricos del miedo.
Lo dice con total impunidad e impudicia la revista Noticias que no tiene ningún inconveniente en caricaturizar a Néstor Kirchner con la figura de Adolf Hitler y de hablar de “fachosprogresistas” como un modo de inhabilitar a quienes no piensan como ellos. Lo dicen apelando al amarillismo más vergonzoso y a la ignorancia de quienes ni siquiera se toman la molestia de reflexionar lo que están escribiendo o de preocuparse por averiguar lo que supuestamente denuncian. Para ellos, citar a Carl Schmitt, jurista de derecha, católico y compañero de ruta del nacionalsocialismo en los años ’30, supone ser neonazi o algo por el estilo (ilustres escritores, ensayistas, políticos y filósofos del siglo XX quedarían inmediatamente bajo esa sospecha: entre nosotros podría citar a Pancho Aricó, fundador del grupo Pasado y Presente y uno de los más refinados intelectuales de la izquierda, que editó y prologó un libro del jurista alemán; o a Jorge Dotti, profesor de filosofía moderna, autor de un voluminoso y erudito libro sobre la recepción de Carl Schmitt en Argentina y él mismo un confeso admirador del jurista sin por eso abandonar sus perspectivas democráticas; lo han citado liberales, conservadores y marxistas, de la misma manera que Jacques Derrida le dedicó un libro, Políticas de la amistad, para analizar sus ideas, o, más lejos en el tiempo, el filósofo judeo-alemán Walter Benjamin elogió sus escritos tempranos como un material sin el cual él no hubiera podido avanzar en sus reflexiones sobre la modernidad, la violencia y la soberanía y, muy cerca nuestro, el filósofo italiano Giorgio Agamben no ha dejado de citarlo para intentar pensar el “estado de excepción” y la problemática del poder).
Para la revista Noticias, Chantal Mouffé, quien retoma algunos rasgos de la concepción schmittiana de la pareja “amigo-enemigo”, cae dentro de la clasificación de “fachoprogresista” y, por derivación directa, también lo hace Cristina Fernández que ha tenido la osadía de citar En torno a lo político, libro maldito en el que la autora, compañera de Ernesto Laclau, se detiene en el pensamiento schmittiano como una estrategia argumentativa que busca pensar críticamente la dimensión contemporánea de lo político destacando los límites de los discursos consensualistas y neutralizadores de matriz liberal y socialdemocrática, discursos que han sido funcionales, según Mouffé, al capitalismo neoliberal. ¿Qué decir de la operación de Noticias? ¿Acaso aquellos que se rasgan las vestiduras para defender a los “periodistas independientes” dicen algo de esta impudicia que vacía de todo contenido al propio nazismo? ¿No hay violencia y crispación en esa lógica de la calumnia que acusa de cómplices del peor y más cruel régimen de opresión del siglo XX a quienes tuvieron el atrevimiento de pensar de otro modo la problemática del conflicto en el interior de las sociedades democráticas? Más allá de la provocación, lo que muestran algunos periodistas es el crudo analfabetismo con el que suelen construir sus “investigaciones”. Para ellos leer es un trabajo descomunal. Más sencillo es repetir una y otra vez que estamos viviendo bajo un régimen antidemocrático que avanza hacia el fascismo. Así de simple y salvaje, así de pacífica, consensualista y virtuosa es la retórica de quienes anuncian a los cuatro vientos que la violencia y el miedo se han instalado en la Argentina de la mano de la voluntad autoritaria y omnipotente de los Kirchner. Cada quien sabrá sacar sus conclusiones y sabrá comprender qué se guarda bajo la retórica del miedo y bajo la impunidad argumentativa. Mientras tanto, cuidado con banalizar el sufrimiento de las víctimas reales de la historia; el límite de lo que no debe ni puede trivializarse termina cuando se enseñorea la impudicia, esa que intenta instalar nuevamente el miedo entre nosotros
Un espacio para pensar la comunicación, a los medios y la construcción de lo "real".
miércoles, 28 de abril de 2010
martes, 27 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Carta Abierta a Maria Laura Santillán
Por Roxana Balsarini
Ya estoy pensando seriamente que si casi todos los días veo Telenoche es de puro masoquista, nomás. O por probar la resistencia de mi estómago. O por confirmar cada vez, que estoy en la vereda correcta.
Si no, no se puede explicar que anoche, después de varias horas de marcha, haya llegado a mi casa, prendido la tele y sintonizado canal 13. Lo hice pensando cómo iban a hacer para soslayar lo que no iban a poder ocultar como otras veces, cómo, cómo...
Y ahí estabas vos, con esa sonrisa-mueca que te caracteriza, presentando un informe sobre la manifestación de apoyo a la Ley de Medios. El informe empezó hablando de una marcha de "organizaciones sociales, políticas y los piqueteros de D'Elía". Ni hablar de los autoconvocados de 6,7,8, ni de los pueblos originarios, ni de los estudiantes universitarios, ni de los intelectuales de Carta Abierta, ni de los trabajadores, ni de las miles y miles de personas que fueron solitas nomás, con los pibes, la abuela, los amigos. Un cachito de Estela, otro cachito de Hebe, y después lo que les interesaba, la excusa para soslayar la masividad de la marcha: los carteles. Más de la mitad del informe versó sobre los carteles que aparecieron en la calle. Esos que decían que si se puede hablar de periodismo independiente y servir a la dueña de un multimedios que está sospechada de apropiarse de hijos de desaparecidos, o algo así.
Terminó el "informe" y ahí seguías vos. Ya descartada la sonrisa, te quedaba la mueca. Miraste seriamente a cámara y dijiste: "Es una lástima que una marcha que pretende ser democrática y pluralista dé lugar a agravios, agresiones y quiera amedrentar a varios periodistas que trabajamos en este canal". Palabras más o menos, de las negritas me acuerdo seguro.
En principio, la marcha no "pretendió" ser democrática y pluralista, SINO QUE LO FUE, EFECTIVAMENTE. Y esa democracia incluye que la gente pueda pegar carteles y caracterizar al multimedios donde trabajás como le plazca, aunque a vos no te guste.
A ver: el cartel no era ningún agravio, ninguna agresión. Agravio es mentir. Agresión es manipular la realidad. El cartel planteaba la pregunta que puede hacerse cualquier vecina en su casa. ¿Son tan independientes éstos que no pueden hablar de la causa Herrera de Noble? Qué, ¿no es una pregunta posible?. Mi prima Alejandra se la está haciendo.
Ahora... ¿plantear una pregunta es "amedrentar" a los periodistas? ¿No será más bien apelar -ilusamente- al cachito de conciencia, ética, decencia, honor, dignidad, que suponemos les debe quedar bajo el manto del suculento cheque de cada fin de mes? ¿Tanto les jode? Parece que la verdad duele, ¿no, Maria Laura?
En fin... después de tus patéticas y falaces palabras vino el otro patrañero impresentable. Puso su mejor cara de sentencia indiscutible y espetó: "Hasta hoy, trabajamos buscando la verdad. Mañana seguiremos buscando la verdad. Sólo los soberbios se creen dueños de la verdad" Milagrosamente, a la palabra soberbios le pronunció toooodas las consonantes, cosa más que extraña en él. Y lo paradójico es que dijo esta frase con toda la contundencia del dueño de la verdad.
Me quedó resonando ese asunto de la verdad. Esa historia de que nadie es dueño de la verdad lleva a un relativismo perverso y anquilosante. Si todo es relativo, nadie tiene convicciones. Y si nadie tiene convicciones, pueden vendernos cualquier verdura podrida, que es lo que tratan de hacer.
Puede que no haya "una" verdad. Pero los hechos, son verdades. Los dichos de la gente son verdades. La interpretación de ellos es otra cosa. Y ustedes, María Laura, lo que hacen es tergiversar los hechos. Y las palabras.
Digo, llamar Ley K o Ley mordaza a una ley que fue trabajada por más de veinte años, consensuada por casi todops los sectores y aprobada en el congreso por aplastante mayoría, K y no K, eso no es buscar la verdad, es mentir asquerosamente. Que mi presidenta diga "NO es un problema de iquierdas o derechas" y ustedes zocaleen exactamente lo contrario, eso no es buscar la verdad, es embaucar ostentosamente. Y esto sólo son un par de botones de muestra. Vos y yo sabemos que hay toda una mercería llena.
El multimedios al que pertenecés tiene millones de televidentes. Millones de moscas. Pero cada vez somos más los que nos negamos a deglutir la mierda que nos pretende hacer comer. Hacete a la idea, María Laura.
He dicho.
http://tani-aluvionzoologico.blogspot.com/
Ya estoy pensando seriamente que si casi todos los días veo Telenoche es de puro masoquista, nomás. O por probar la resistencia de mi estómago. O por confirmar cada vez, que estoy en la vereda correcta.
Si no, no se puede explicar que anoche, después de varias horas de marcha, haya llegado a mi casa, prendido la tele y sintonizado canal 13. Lo hice pensando cómo iban a hacer para soslayar lo que no iban a poder ocultar como otras veces, cómo, cómo...
Y ahí estabas vos, con esa sonrisa-mueca que te caracteriza, presentando un informe sobre la manifestación de apoyo a la Ley de Medios. El informe empezó hablando de una marcha de "organizaciones sociales, políticas y los piqueteros de D'Elía". Ni hablar de los autoconvocados de 6,7,8, ni de los pueblos originarios, ni de los estudiantes universitarios, ni de los intelectuales de Carta Abierta, ni de los trabajadores, ni de las miles y miles de personas que fueron solitas nomás, con los pibes, la abuela, los amigos. Un cachito de Estela, otro cachito de Hebe, y después lo que les interesaba, la excusa para soslayar la masividad de la marcha: los carteles. Más de la mitad del informe versó sobre los carteles que aparecieron en la calle. Esos que decían que si se puede hablar de periodismo independiente y servir a la dueña de un multimedios que está sospechada de apropiarse de hijos de desaparecidos, o algo así.
Terminó el "informe" y ahí seguías vos. Ya descartada la sonrisa, te quedaba la mueca. Miraste seriamente a cámara y dijiste: "Es una lástima que una marcha que pretende ser democrática y pluralista dé lugar a agravios, agresiones y quiera amedrentar a varios periodistas que trabajamos en este canal". Palabras más o menos, de las negritas me acuerdo seguro.
En principio, la marcha no "pretendió" ser democrática y pluralista, SINO QUE LO FUE, EFECTIVAMENTE. Y esa democracia incluye que la gente pueda pegar carteles y caracterizar al multimedios donde trabajás como le plazca, aunque a vos no te guste.
A ver: el cartel no era ningún agravio, ninguna agresión. Agravio es mentir. Agresión es manipular la realidad. El cartel planteaba la pregunta que puede hacerse cualquier vecina en su casa. ¿Son tan independientes éstos que no pueden hablar de la causa Herrera de Noble? Qué, ¿no es una pregunta posible?. Mi prima Alejandra se la está haciendo.
Ahora... ¿plantear una pregunta es "amedrentar" a los periodistas? ¿No será más bien apelar -ilusamente- al cachito de conciencia, ética, decencia, honor, dignidad, que suponemos les debe quedar bajo el manto del suculento cheque de cada fin de mes? ¿Tanto les jode? Parece que la verdad duele, ¿no, Maria Laura?
En fin... después de tus patéticas y falaces palabras vino el otro patrañero impresentable. Puso su mejor cara de sentencia indiscutible y espetó: "Hasta hoy, trabajamos buscando la verdad. Mañana seguiremos buscando la verdad. Sólo los soberbios se creen dueños de la verdad" Milagrosamente, a la palabra soberbios le pronunció toooodas las consonantes, cosa más que extraña en él. Y lo paradójico es que dijo esta frase con toda la contundencia del dueño de la verdad.
Me quedó resonando ese asunto de la verdad. Esa historia de que nadie es dueño de la verdad lleva a un relativismo perverso y anquilosante. Si todo es relativo, nadie tiene convicciones. Y si nadie tiene convicciones, pueden vendernos cualquier verdura podrida, que es lo que tratan de hacer.
Puede que no haya "una" verdad. Pero los hechos, son verdades. Los dichos de la gente son verdades. La interpretación de ellos es otra cosa. Y ustedes, María Laura, lo que hacen es tergiversar los hechos. Y las palabras.
Digo, llamar Ley K o Ley mordaza a una ley que fue trabajada por más de veinte años, consensuada por casi todops los sectores y aprobada en el congreso por aplastante mayoría, K y no K, eso no es buscar la verdad, es mentir asquerosamente. Que mi presidenta diga "NO es un problema de iquierdas o derechas" y ustedes zocaleen exactamente lo contrario, eso no es buscar la verdad, es embaucar ostentosamente. Y esto sólo son un par de botones de muestra. Vos y yo sabemos que hay toda una mercería llena.
El multimedios al que pertenecés tiene millones de televidentes. Millones de moscas. Pero cada vez somos más los que nos negamos a deglutir la mierda que nos pretende hacer comer. Hacete a la idea, María Laura.
He dicho.
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Telenoche
jueves, 8 de abril de 2010
De consumidores cautivos al reclamo por el derecho a la información.
Por Daniel Calabrese
El fenómeno desatado por el programa 678 y su red social en facebook puede analizarse desde diversas aristas y posiblemente genere distintos puntos de vista acerca de su alcance.
Lo que es innegable a esta altura es que se trata de una manifestación cada vez más evidente de la apertura de una brecha en el cerco mediático del que es víctima la población en general y los sectores medios en particular.
Se pueden confirmar a diario comentarios de personas que fueron reacios o directamente hostiles a las políticas del gobierno hace solo unos meses atrás y hoy cuestionan el relato monocorde de los medios masivos. Aún mas, comienzan a comprender los intereses políticos-económicos que se están jugando en este proceso de disputa entre el gobierno democrático y las corporaciones.
El contexto: La disputa por la implementación de la nueva Ley de medios
Luego de sancionada por abrumadora mayoría en ambas cámaras. La Ley que contó con el mayor grado de participación popular que haya tenido ninguna otra en toda nuestra historia, fue paralizada en su implementación por el frente judicial que responde a los monopolios mediáticos. En este contexto es donde reencontrándose con lo mejor de ellos mismos y rompiendo el espejismo de la soledad que Magnetto y sus escribas les generan en su cotidiano bombardeo , van confirmando en las redes sociales y en la calle que son muchos, mucho mas de lo que ellos mismos creían ser.
Repudiando las acciones manipuladoras y las operaciones de prensa mas desembozadas de la que se tenga memoria en contra de un gobierno democrático, se incorporan al reclamo histórico por medios de comunicación plurales y democráticos.
Y no han llegado en mejor hora a la disputa.
El entusiasmo ha dado lugar a ciertos grados de organización por cierto saludables, generándose diversos grupos barriales que comenzaron a decidir acciones autónomas por dentro y fuera de la red. Las convocatorias a reuniones en bares y plazas es quizá la manifestación mas importante de este fenómeno, que sigue desbordando el plano virtual y simultáneamente se alimenta en él .
¿Qué hacer entonces, cuando todo parece indicar que este proceso recién comienza y casi con seguridad se seguirá profundizando?
Posiblemente la respuesta se encuentre en comprender cual es la demanda de estos actores, desde que rol vienen y cuál es el salto cualitativo que están realizando.
Para acercarse a una explicación hay que decir en primer lugar que estos sectores conforman un grupo heterogéneo. Algunos llegan asfixiados por la manipulación, otros recién comienzan a tomar conciencia de ello y aunque les hace “ruido” cierto salvajismo en la retórica mediática, están lejos aún de entender al discurso mediático como una construcción , como una mirada mas entre otras posibles. Muchos tienen el ejercicio de ser receptores críticos y otros puede que reclamen la posibilidad de construirse como emisores de sus propios relatos. Algunos vienen de experiencias políticas y otros jamás se acercaron a ninguna. En las edades también se da una diversidad manifiesta y confluyen jóvenes indignados que desahogan la imposibilidad de manifestar su opinión en otros colectivos con algunos mayores que dejaron de comprar “Clarin luego de treinta años".
Diversidad de matices aunados por el hastío generado por la cada vez mas descompuesta imagen de los medios.
Del consumidor al ciudadano.
Para quienes confiaban en que este momento iba a llegar y vienen batallando desde otras trincheras desde hace años, se presenta el desafío de colaborar para que este proceso vaya desarrollándose hasta el máximo de sus posibilidades. No se trata de darles “organicidad”. Al proyecto popular - por suerte - no le falta como hace algunos años “aparato”. Ahí está la CGT y sus imponente manifestación en la 9 de Julio, los camioneros colmando ellos solos la cancha de Velez . La CTA que aporta su capacidad de proyectos tales como la asignación universal por hijo, la unidad en la acción con la CGT y su capacidad movilizadora en las calles. Las organizaciones sociales desde la norteña Jujuy con Milagro Sala y en todo el resto del país, demuestran ser otro impresionante afluente en el gran caudal militante, Ferro y la sorpresiva convocatoria 40000 compañeros es una muestra. La Plaza del 24 de marzo confirma la capacidad de las organizaciones de derechos humanos y la juventud, los intelectuales y ese espacio de aporte reflexivo que significó la irrupción de Carta Abierta son otro eslabón de una base social fortalecida en el propio desarrollo y avance de las políticas gubernamentales. A la luz de estos ejemplos no es aventurado afirmar que existe en las filas propias una base social organizada y con gran capacidad de demostrarlo en las calles,. Incluso mucho mas que en el primer periodo del proyecto inaugurado en el 2003.
Se trata de entender entonces el novedoso afluente que está llegando desde la internet 2.0 . Novedoso por sus aristas tecnológicas, y por ser producto de nuevas formas de comunicación horizontal que dichas tecnologías posibilitan.
Estamos asistiendo a ese maravilloso momento en donde miles y miles comienzan a entenderse a si mismos ya no como meros consumidores pasivos y cautivos de relatos mediáticos “naturalizados” como verdades incuestionables, sino como actores sociales que reclaman su derecho a la ciudadanía comunicacional , pero no demandan - aunque sea por el momento – encuadrarse en organizaciones que por tradición cultural y heterogeneidad les resultan ajenas . Exigen su derecho a la información consagrado en la ley obstruida por la corporación mediática, ni mas ni menos.
Ese es el maravilloso proceso que se está desarrollando. En leer esos matices, está la posibilidad de entenderlo para no entorpecerlo. Démosle la bienvenida que se merecen. Orientar sin paternalismo “militante” será la mejor manera de que miles y miles se sumen a esta lucha histórica por derribar la última y quizá mas dañina muralla que nos dejó la dictadura.
El fenómeno desatado por el programa 678 y su red social en facebook puede analizarse desde diversas aristas y posiblemente genere distintos puntos de vista acerca de su alcance.
Lo que es innegable a esta altura es que se trata de una manifestación cada vez más evidente de la apertura de una brecha en el cerco mediático del que es víctima la población en general y los sectores medios en particular.
Se pueden confirmar a diario comentarios de personas que fueron reacios o directamente hostiles a las políticas del gobierno hace solo unos meses atrás y hoy cuestionan el relato monocorde de los medios masivos. Aún mas, comienzan a comprender los intereses políticos-económicos que se están jugando en este proceso de disputa entre el gobierno democrático y las corporaciones.
El contexto: La disputa por la implementación de la nueva Ley de medios
Luego de sancionada por abrumadora mayoría en ambas cámaras. La Ley que contó con el mayor grado de participación popular que haya tenido ninguna otra en toda nuestra historia, fue paralizada en su implementación por el frente judicial que responde a los monopolios mediáticos. En este contexto es donde reencontrándose con lo mejor de ellos mismos y rompiendo el espejismo de la soledad que Magnetto y sus escribas les generan en su cotidiano bombardeo , van confirmando en las redes sociales y en la calle que son muchos, mucho mas de lo que ellos mismos creían ser.
Repudiando las acciones manipuladoras y las operaciones de prensa mas desembozadas de la que se tenga memoria en contra de un gobierno democrático, se incorporan al reclamo histórico por medios de comunicación plurales y democráticos.
Y no han llegado en mejor hora a la disputa.
El entusiasmo ha dado lugar a ciertos grados de organización por cierto saludables, generándose diversos grupos barriales que comenzaron a decidir acciones autónomas por dentro y fuera de la red. Las convocatorias a reuniones en bares y plazas es quizá la manifestación mas importante de este fenómeno, que sigue desbordando el plano virtual y simultáneamente se alimenta en él .
¿Qué hacer entonces, cuando todo parece indicar que este proceso recién comienza y casi con seguridad se seguirá profundizando?
Posiblemente la respuesta se encuentre en comprender cual es la demanda de estos actores, desde que rol vienen y cuál es el salto cualitativo que están realizando.
Para acercarse a una explicación hay que decir en primer lugar que estos sectores conforman un grupo heterogéneo. Algunos llegan asfixiados por la manipulación, otros recién comienzan a tomar conciencia de ello y aunque les hace “ruido” cierto salvajismo en la retórica mediática, están lejos aún de entender al discurso mediático como una construcción , como una mirada mas entre otras posibles. Muchos tienen el ejercicio de ser receptores críticos y otros puede que reclamen la posibilidad de construirse como emisores de sus propios relatos. Algunos vienen de experiencias políticas y otros jamás se acercaron a ninguna. En las edades también se da una diversidad manifiesta y confluyen jóvenes indignados que desahogan la imposibilidad de manifestar su opinión en otros colectivos con algunos mayores que dejaron de comprar “Clarin luego de treinta años".
Diversidad de matices aunados por el hastío generado por la cada vez mas descompuesta imagen de los medios.
Del consumidor al ciudadano.
Para quienes confiaban en que este momento iba a llegar y vienen batallando desde otras trincheras desde hace años, se presenta el desafío de colaborar para que este proceso vaya desarrollándose hasta el máximo de sus posibilidades. No se trata de darles “organicidad”. Al proyecto popular - por suerte - no le falta como hace algunos años “aparato”. Ahí está la CGT y sus imponente manifestación en la 9 de Julio, los camioneros colmando ellos solos la cancha de Velez . La CTA que aporta su capacidad de proyectos tales como la asignación universal por hijo, la unidad en la acción con la CGT y su capacidad movilizadora en las calles. Las organizaciones sociales desde la norteña Jujuy con Milagro Sala y en todo el resto del país, demuestran ser otro impresionante afluente en el gran caudal militante, Ferro y la sorpresiva convocatoria 40000 compañeros es una muestra. La Plaza del 24 de marzo confirma la capacidad de las organizaciones de derechos humanos y la juventud, los intelectuales y ese espacio de aporte reflexivo que significó la irrupción de Carta Abierta son otro eslabón de una base social fortalecida en el propio desarrollo y avance de las políticas gubernamentales. A la luz de estos ejemplos no es aventurado afirmar que existe en las filas propias una base social organizada y con gran capacidad de demostrarlo en las calles,. Incluso mucho mas que en el primer periodo del proyecto inaugurado en el 2003.
Se trata de entender entonces el novedoso afluente que está llegando desde la internet 2.0 . Novedoso por sus aristas tecnológicas, y por ser producto de nuevas formas de comunicación horizontal que dichas tecnologías posibilitan.
Estamos asistiendo a ese maravilloso momento en donde miles y miles comienzan a entenderse a si mismos ya no como meros consumidores pasivos y cautivos de relatos mediáticos “naturalizados” como verdades incuestionables, sino como actores sociales que reclaman su derecho a la ciudadanía comunicacional , pero no demandan - aunque sea por el momento – encuadrarse en organizaciones que por tradición cultural y heterogeneidad les resultan ajenas . Exigen su derecho a la información consagrado en la ley obstruida por la corporación mediática, ni mas ni menos.
Ese es el maravilloso proceso que se está desarrollando. En leer esos matices, está la posibilidad de entenderlo para no entorpecerlo. Démosle la bienvenida que se merecen. Orientar sin paternalismo “militante” será la mejor manera de que miles y miles se sumen a esta lucha histórica por derribar la última y quizá mas dañina muralla que nos dejó la dictadura.
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sábado, 27 de marzo de 2010
Un E - Mail que no es uno mas.
Aca va un mail de esos tanto que llegan. Con una gran diferencia. No es anonimo, no agrede cobardemente desde el anonimato. Su autora es Karina Rial y me pareció que merece ser publicado y sobre todo divulgado. DC
La verdad es que creo que un problema recurrente que sufrimos los argentinos casi desde siempre, es la falta de capacidad que tenemos para escuchar al otro. Si el otro piensa distinto que yo, ya no merece la pena que escuche lo que tiene para decirme. Es posible pues, que en cuanto mis interlocutores vean de que va el mail, lo borren sin leer. A contrario sensu, muchos ni se gastan en escribirles o hablar con el que piensa distinto, perdiendo de vista ambos, pues, que mucho más puedo aprender, crecer y nutrirme del que piensa distinto, que del que dice y piensa lo mismo que yo.
Quiero escribir estas palabras, sin ánimo alguno de confrontar. Y lo hago porque todos los días recibo dos o tres mails criticando-denostando-puteando a Cristina Kirchner, con notas periodísticas o con chistes, "que la yegua ésta, que la maneja el bizco, que son los más corruptos de la historia", etc. etc. etc., y por eso quiero hacer una reflexión. Y porque si no hablo parece que estoy de acuerdo, y no lo estoy. Y porque muchos que piensan como yo, han decidido "callar para no discutir", pero yo aprendí que callar no le hace bien a nadie. Ni a los otros, ni a nosotros. ... Ver más
Creo tener autoridad moral para hablar de "los políticos", porque me sumé a la militancia política a los 14 años, en lo que yo llamo la izquierda del radicalismo. Digo la izquierda, porque lo primero que me dieron para leer, en aquel entonces, fue un manifiesto llamado "La Contradicción Fundamental: Pueblo y Antipueblo", y un par de libros de Jauretche, que marcaron mi ideario y mis sueños. Aunque después me haya tenido que ir del Radicalismo, para no traicionarme.
CREO QUE TODOS SABEN QUE YO NO VOTE A CRISTINA: de hecho voté a Pino Solanas. Pero estuve haciendo un balance del accionar del gobierno de Cristina Fernandez, concretamente, (no el de Kirchner). De hecho, pensaba acerca de algunas medidas que me hubiera gustado que el gobierno de Alfonsín, al que defendí, y por el cual trabajé, hubiera tenido el coraje de tomar, y con las que estoy profundamente de acuerdo:
* Estoy de acuerdo con tener una Aerolínea de bandera estatal y no privatizada, NO IMPORTA QUE DE PÈRDIDAS. Aerolíneas Argentinas está para garantizar la conectividad, allí donde los privados no quieren ir porque no les conviene, no está para hacer negocios. Argentina no termina en la Gral. Paz.
* Estoy de acuerdo con la Nueva Ley de Medios. Obviamente.
* Estoy de acuerdo con el modo en que se enfrentó la crisis económica internacional del año 2009. (Mantener los vínculos laborales, aunque sea subsidiando empresas, promoviendo el consumo, impulsando obra pública y construcción, que son industrias madres. ) De hecho estamos de pie a pesar de la crisis, y otros países a los que muchos pretendíamos huir -España, por ejemplo- están escupiendo sangre.
* Estoy de acuerdo con la Derogación de la fiesta negra de las AFJP. Soy coherente en esto: nunca me afilié a una. Siempre me quedé en el sistema de reparto.
* Estoy de acuerdo con la Asignación Universal por Hijo de $180, que es de $720,- para el caso del hijo discapacitado, y nadie lo dice, ni siquiera el gobierno.
* Estoy de acuerdo con el Plan neokeynesiano de obras públicas, y la promoción de micro emprendimientos cooperativos para construcción de viviendas, en lugar de licitarlos para que se lo repartan entre Roggio, Techint y sus amigos.
* Estoy de acuerdo con la Ley de movilidad jubilatoria: es cierto que es poco, pero ahora los aumentos no dependerán de la voluntad de los gobernantes, ni de que sea o no año electoral. Poco, siempre es más que nada, que es lo que hasta ahora tenían.
* Estoy de acuerdo con la política de Derechos Humanos. Disfruté cuando bajaron el cuadro de Videla. JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS EN CARCELES COMUNES.
* Estoy de acuerdo con modificar la carta orgánica del Banco Central para que constituya una herramienta del Estado y no un poder aparte cooptado por el poder económico.
* Estoy de acuerdo con la plata que maneja Milagro Sala, que por lo visto, está muy bien manejada. Estoy de acuerdo con que les construya casas, polideportivos y piletas de natación a los changuitos, que allí no tienen que pagar la entrada.
* No me parece pecado que el Estado quiera recaudar. Para hacer obras, necesita recursos. Eso no es "hacer caja".
* Estoy de acuerdo con la lucha contra los monopolios, comenzando por Clarín, que ya da vergüenza lo tendencioso y malintencionado de sus informes. Y la mala leche permanente de sus comentarios.
* Me parece de un machismo repugnante procurar permanentemente hacer quedar a la Presidenta como una boluda, sugiriendo que cogobierna con el marido, cuando ha dado cabales muestras de tener once veces más pelotas que él.
* Estoy de acuerdo con las retenciones móviles para el campo, porque creo que cuando nos va bien, está bueno. Y cuando nos va MUY BIEN, es una obligación moral compartirlo con quienes han ayudado a que me vaya muy bien, que son todos los empleados que tengo laburando en negro en el campo, que no tienen agua potable, ni les pago jubilación, y que mientras yo hacía "paro" y cortaba la ruta seguían en mi campo con el lomo al sol, levantando la cosecha. Y me dolió que, como dijo José Pablo Feimann, el gobierno casi se cae con el apoyo de la clase media, porque este es un país donde se le quiere sacar un 3% a los terratenientes más poderosos y no se puede.
* Me parece notable que se usen con Cristina los mismos insultos que se usaban con Evita. Y lo digo como hija de una familia de gorilas, que creció escuchándolos.
* SI NOS TOMAMOS EL TRABAJO de entrar a la plataforma electoral del Frente para la Victoria, (yo me lo tomé) casi todas estas medidas estaban allí escritas y propuestas. O sea que eso de prometer y no cumplir no aplica en este caso. El que la votó y ahora la putea debió haber leído antes de votar. Y si no leyó, ahora sea responsable y bánquesela.
* No le envidio la cartera, ni el coiffeur, ni las carteras, ni los zapatos.
* Si la enganchan en una agachada, o en un acto de corrupción, deseo fervientemente que le den con un caño, porque habrá echado por tierra la esperanza y los sueños de un país mejor de mucha gente. Pero si el dato proviene de TN, me van a disculpar, pero no le voy a creer. Por aquello de Pedro y el Lobo, vio?
NO SOY KIRCHNERISTA, NI PERONISTA, PERO LA VERDAD QUE ESTOY DE ACUERDO EN UN MONTON DE COSAS. TENGO LA NECESIDAD DE DECIRLO PUBLICAMENTE PARA COMPENSAR TODAS LAS PUTEADAS QUE CIRCULAN, Y PORQUE COMO MI LABURO ES INESTABLE, HACE DOS AÑOS QUE NO ME PUEDO PAGAR EL PSICOLOGO, PERO ÈL ME ENSEÑO, AL IGUAL QUE MI TIA BEBA, QUE LAS COSAS HAY QUE SACARLAS PARA AFUERA!!! QUE TANTO!
KARINA RIAL
DNI 21.764.660
Hace 4 minutos · Denunciar
La verdad es que creo que un problema recurrente que sufrimos los argentinos casi desde siempre, es la falta de capacidad que tenemos para escuchar al otro. Si el otro piensa distinto que yo, ya no merece la pena que escuche lo que tiene para decirme. Es posible pues, que en cuanto mis interlocutores vean de que va el mail, lo borren sin leer. A contrario sensu, muchos ni se gastan en escribirles o hablar con el que piensa distinto, perdiendo de vista ambos, pues, que mucho más puedo aprender, crecer y nutrirme del que piensa distinto, que del que dice y piensa lo mismo que yo.
Quiero escribir estas palabras, sin ánimo alguno de confrontar. Y lo hago porque todos los días recibo dos o tres mails criticando-denostando-puteando a Cristina Kirchner, con notas periodísticas o con chistes, "que la yegua ésta, que la maneja el bizco, que son los más corruptos de la historia", etc. etc. etc., y por eso quiero hacer una reflexión. Y porque si no hablo parece que estoy de acuerdo, y no lo estoy. Y porque muchos que piensan como yo, han decidido "callar para no discutir", pero yo aprendí que callar no le hace bien a nadie. Ni a los otros, ni a nosotros. ... Ver más
Creo tener autoridad moral para hablar de "los políticos", porque me sumé a la militancia política a los 14 años, en lo que yo llamo la izquierda del radicalismo. Digo la izquierda, porque lo primero que me dieron para leer, en aquel entonces, fue un manifiesto llamado "La Contradicción Fundamental: Pueblo y Antipueblo", y un par de libros de Jauretche, que marcaron mi ideario y mis sueños. Aunque después me haya tenido que ir del Radicalismo, para no traicionarme.
CREO QUE TODOS SABEN QUE YO NO VOTE A CRISTINA: de hecho voté a Pino Solanas. Pero estuve haciendo un balance del accionar del gobierno de Cristina Fernandez, concretamente, (no el de Kirchner). De hecho, pensaba acerca de algunas medidas que me hubiera gustado que el gobierno de Alfonsín, al que defendí, y por el cual trabajé, hubiera tenido el coraje de tomar, y con las que estoy profundamente de acuerdo:
* Estoy de acuerdo con tener una Aerolínea de bandera estatal y no privatizada, NO IMPORTA QUE DE PÈRDIDAS. Aerolíneas Argentinas está para garantizar la conectividad, allí donde los privados no quieren ir porque no les conviene, no está para hacer negocios. Argentina no termina en la Gral. Paz.
* Estoy de acuerdo con la Nueva Ley de Medios. Obviamente.
* Estoy de acuerdo con el modo en que se enfrentó la crisis económica internacional del año 2009. (Mantener los vínculos laborales, aunque sea subsidiando empresas, promoviendo el consumo, impulsando obra pública y construcción, que son industrias madres. ) De hecho estamos de pie a pesar de la crisis, y otros países a los que muchos pretendíamos huir -España, por ejemplo- están escupiendo sangre.
* Estoy de acuerdo con la Derogación de la fiesta negra de las AFJP. Soy coherente en esto: nunca me afilié a una. Siempre me quedé en el sistema de reparto.
* Estoy de acuerdo con la Asignación Universal por Hijo de $180, que es de $720,- para el caso del hijo discapacitado, y nadie lo dice, ni siquiera el gobierno.
* Estoy de acuerdo con el Plan neokeynesiano de obras públicas, y la promoción de micro emprendimientos cooperativos para construcción de viviendas, en lugar de licitarlos para que se lo repartan entre Roggio, Techint y sus amigos.
* Estoy de acuerdo con la Ley de movilidad jubilatoria: es cierto que es poco, pero ahora los aumentos no dependerán de la voluntad de los gobernantes, ni de que sea o no año electoral. Poco, siempre es más que nada, que es lo que hasta ahora tenían.
* Estoy de acuerdo con la política de Derechos Humanos. Disfruté cuando bajaron el cuadro de Videla. JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS EN CARCELES COMUNES.
* Estoy de acuerdo con modificar la carta orgánica del Banco Central para que constituya una herramienta del Estado y no un poder aparte cooptado por el poder económico.
* Estoy de acuerdo con la plata que maneja Milagro Sala, que por lo visto, está muy bien manejada. Estoy de acuerdo con que les construya casas, polideportivos y piletas de natación a los changuitos, que allí no tienen que pagar la entrada.
* No me parece pecado que el Estado quiera recaudar. Para hacer obras, necesita recursos. Eso no es "hacer caja".
* Estoy de acuerdo con la lucha contra los monopolios, comenzando por Clarín, que ya da vergüenza lo tendencioso y malintencionado de sus informes. Y la mala leche permanente de sus comentarios.
* Me parece de un machismo repugnante procurar permanentemente hacer quedar a la Presidenta como una boluda, sugiriendo que cogobierna con el marido, cuando ha dado cabales muestras de tener once veces más pelotas que él.
* Estoy de acuerdo con las retenciones móviles para el campo, porque creo que cuando nos va bien, está bueno. Y cuando nos va MUY BIEN, es una obligación moral compartirlo con quienes han ayudado a que me vaya muy bien, que son todos los empleados que tengo laburando en negro en el campo, que no tienen agua potable, ni les pago jubilación, y que mientras yo hacía "paro" y cortaba la ruta seguían en mi campo con el lomo al sol, levantando la cosecha. Y me dolió que, como dijo José Pablo Feimann, el gobierno casi se cae con el apoyo de la clase media, porque este es un país donde se le quiere sacar un 3% a los terratenientes más poderosos y no se puede.
* Me parece notable que se usen con Cristina los mismos insultos que se usaban con Evita. Y lo digo como hija de una familia de gorilas, que creció escuchándolos.
* SI NOS TOMAMOS EL TRABAJO de entrar a la plataforma electoral del Frente para la Victoria, (yo me lo tomé) casi todas estas medidas estaban allí escritas y propuestas. O sea que eso de prometer y no cumplir no aplica en este caso. El que la votó y ahora la putea debió haber leído antes de votar. Y si no leyó, ahora sea responsable y bánquesela.
* No le envidio la cartera, ni el coiffeur, ni las carteras, ni los zapatos.
* Si la enganchan en una agachada, o en un acto de corrupción, deseo fervientemente que le den con un caño, porque habrá echado por tierra la esperanza y los sueños de un país mejor de mucha gente. Pero si el dato proviene de TN, me van a disculpar, pero no le voy a creer. Por aquello de Pedro y el Lobo, vio?
NO SOY KIRCHNERISTA, NI PERONISTA, PERO LA VERDAD QUE ESTOY DE ACUERDO EN UN MONTON DE COSAS. TENGO LA NECESIDAD DE DECIRLO PUBLICAMENTE PARA COMPENSAR TODAS LAS PUTEADAS QUE CIRCULAN, Y PORQUE COMO MI LABURO ES INESTABLE, HACE DOS AÑOS QUE NO ME PUEDO PAGAR EL PSICOLOGO, PERO ÈL ME ENSEÑO, AL IGUAL QUE MI TIA BEBA, QUE LAS COSAS HAY QUE SACARLAS PARA AFUERA!!! QUE TANTO!
KARINA RIAL
DNI 21.764.660
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jueves, 25 de marzo de 2010
El entongue del "partido" judicial y los medios oligopolicos. Un ejemplo.
Por Daniel Calabrese
Los procesos de construcción de "noticias" por parte de los medios tiene múltiples aristas y estrategias. He aquí una de ellas que podríamos llamar circuito mediático - judicial - mediático, que consistiría en este mecanismo: Un letrado "se nutre" de alguna "versión" mediática - presenta una causa relacionada, luego los medios retoman lo que ellos mismos ayudaron a construir con algún título como por ejemplo" Presentan nueva causa por enriquecimiento ilícito". Finalmente por supuesto nada de eso es capaz de sostenerse, pero el efecto mediático ya esta logrado. Lean esta noticia que apareció hoy en varios medios digitales:
El juez federal Bonadío denunció ante el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal al letrado Enrique Piragini, un habitual denunciador, por la "liviandad" de sus presentaciones, que en su "mayoría son sólo un 'corte y pega' de noticias aparecidas en medios periodísticos, sin mayor elaboración o conocimiento personal de los hechos denunciados". Piragini presentó "más de 50 denuncias en poco menos de diez meses contra funcionarios del P. E. N."
Los procesos de construcción de "noticias" por parte de los medios tiene múltiples aristas y estrategias. He aquí una de ellas que podríamos llamar circuito mediático - judicial - mediático, que consistiría en este mecanismo: Un letrado "se nutre" de alguna "versión" mediática - presenta una causa relacionada, luego los medios retoman lo que ellos mismos ayudaron a construir con algún título como por ejemplo" Presentan nueva causa por enriquecimiento ilícito". Finalmente por supuesto nada de eso es capaz de sostenerse, pero el efecto mediático ya esta logrado. Lean esta noticia que apareció hoy en varios medios digitales:
El juez federal Bonadío denunció ante el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal al letrado Enrique Piragini, un habitual denunciador, por la "liviandad" de sus presentaciones, que en su "mayoría son sólo un 'corte y pega' de noticias aparecidas en medios periodísticos, sin mayor elaboración o conocimiento personal de los hechos denunciados". Piragini presentó "más de 50 denuncias en poco menos de diez meses contra funcionarios del P. E. N."
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lunes, 22 de marzo de 2010
Mi despedida al monopolio.
Por las comisiones internas que barriste y como te defecaste en los derechos gremiales de tus trabajadores.
Por los aprietes y chantajes a otros empresarios periodísticos con el precio de Papel Prensa.
Por la ruina a la que llevaste a centenares de pequeños operadores de cable del interior con tus métodos extorsivos.
Por la licuación de tu deuda de 500 millones de dólares que con la pesificación asimétrica terminamos pagando todos.
Por la memoria de Adolfo Castello.
Por Margarita Graziano que nos dio a tantos las primeras armas para entender que es eso del “derecho a la información”.
Por la afrenta a la inteligencia que significa escuchar, ver y leer a tus “periodistas” pasteurizados.
Por los dos pibes apropiados.
Por los títulos de tapa que pusiste a lo largo de tu historia de mierda.
Por las operaciones de prensa mas descaradas y sucias.
Por el Ahora dicen …..
Por los 120 periodistas desaparecidos.
Por jactarte de poner y sacar gobiernos.
Por tu falta de rigurosidad, por manipular de acuerdo y conforme a tus intereses económicos, por tus flagrantes omisiones informativas y por fomentar el desconsuelo.
Por hacernos creer que De Angeli era un héroe y que vivir en la Argentina es mas inseguro que vivir en Irak.
Por inventar el término “gente” y secuestrar y desaparecer el término “pueblo”
Ahhhhh y por haberme pagado miserables $ 200 por la nota que te escribí sobre el carnaval de Uruguay y la murga montevideana que además, con la falta de rigurosidad que te caracteriza, ilustraste con fotos de murgas porteñas, que con todo respeto por las murgas de mi ciudad, no son la misma cosa.
Por Daniel Calabrese
Por los aprietes y chantajes a otros empresarios periodísticos con el precio de Papel Prensa.
Por la ruina a la que llevaste a centenares de pequeños operadores de cable del interior con tus métodos extorsivos.
Por la licuación de tu deuda de 500 millones de dólares que con la pesificación asimétrica terminamos pagando todos.
Por la memoria de Adolfo Castello.
Por Margarita Graziano que nos dio a tantos las primeras armas para entender que es eso del “derecho a la información”.
Por la afrenta a la inteligencia que significa escuchar, ver y leer a tus “periodistas” pasteurizados.
Por los dos pibes apropiados.
Por los títulos de tapa que pusiste a lo largo de tu historia de mierda.
Por las operaciones de prensa mas descaradas y sucias.
Por el Ahora dicen …..
Por los 120 periodistas desaparecidos.
Por jactarte de poner y sacar gobiernos.
Por tu falta de rigurosidad, por manipular de acuerdo y conforme a tus intereses económicos, por tus flagrantes omisiones informativas y por fomentar el desconsuelo.
Por hacernos creer que De Angeli era un héroe y que vivir en la Argentina es mas inseguro que vivir en Irak.
Por inventar el término “gente” y secuestrar y desaparecer el término “pueblo”
Ahhhhh y por haberme pagado miserables $ 200 por la nota que te escribí sobre el carnaval de Uruguay y la murga montevideana que además, con la falta de rigurosidad que te caracteriza, ilustraste con fotos de murgas porteñas, que con todo respeto por las murgas de mi ciudad, no son la misma cosa.
Por Daniel Calabrese
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martes, 16 de marzo de 2010
kirchner crece en las encuestas de imagen y bajan Macri, Cobos y Carrió
kirchner crece en las encuestas de imagen y bajan Macri, Cobos y Carrió. Lo reconoce la propia derecha, aunque no entiende porque.
jeje (perdon se me escapó)
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1243937
jeje (perdon se me escapó)
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1243937
miércoles, 17 de febrero de 2010
Lula también quiere Ley de Medios contra monopolios
Le planta la cara a O'Globo
17-02-2010 / El presidente brasileño no quiere concluir su segundo mandato sin atar algunos cabos. Y uno de ellos pasa por sentar las bases de una estructura mediática en ese país que salga de la situación actual, en la que media docena de grandes empresas de matiz conservador, controlan la información.
Lula también se enfrenta al monopolio mediático. El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, estaría buscando una ley de medios que le de pluralidad a la televisión, radio y prensa de Brasil.
Red Globo, que llega al 99.5 por ciento de los brasileños, sería a quien Lula tendría que confrontar, puesto que tiene un poder hegemónico sobre las telecomunicaciones al que nadie más en Brasil se le pudo acercar.
Además, cuando Lula intentó hacer a los medios más democráticos en Brasil, después de ser electo en 2002, la industria de los medios inmediatamente lo confrontó alegando una supuesta intención de censura.
Fuente.
elargentino.com
17-02-2010 / El presidente brasileño no quiere concluir su segundo mandato sin atar algunos cabos. Y uno de ellos pasa por sentar las bases de una estructura mediática en ese país que salga de la situación actual, en la que media docena de grandes empresas de matiz conservador, controlan la información.
Lula también se enfrenta al monopolio mediático. El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, estaría buscando una ley de medios que le de pluralidad a la televisión, radio y prensa de Brasil.
Red Globo, que llega al 99.5 por ciento de los brasileños, sería a quien Lula tendría que confrontar, puesto que tiene un poder hegemónico sobre las telecomunicaciones al que nadie más en Brasil se le pudo acercar.
Además, cuando Lula intentó hacer a los medios más democráticos en Brasil, después de ser electo en 2002, la industria de los medios inmediatamente lo confrontó alegando una supuesta intención de censura.
Fuente.
elargentino.com
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miércoles, 10 de febrero de 2010
Hijos de la misma madre
Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo, e individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque.
Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización: "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".
Principio de orquestación: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetidas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin tesuras ni dudas. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".
Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
El Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente de que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.
¿Te suena, te suena, verdad que te suena...?
Ciudadanía comunicacional
Por Washington Uranga
Profesionales de la comunicación, académicos y estudiantes reunidos en un congreso latinoamericano y caribeño realizado en Porto Alegre entre el 3 y el 7 de febrero pasado, reclamaron la construcción de una “ciudadanía comunicacional que, en el marco de los procesos políticos y culturales, permita la participación creativa y protagónica de las personas como forma de eliminar la concentración de poder de cualquier tipo para, así, construir y consolidar nuevas democracias”. Se trata, afirmaron, “de una nueva ciudadanía comunicativa que contribuya a la plena vigencia de los derechos humanos y de las condiciones de una vida digna”. Dijeron también los comunicadores reunidos en Brasil en el llamado Mutirao de Comunicaçao que la ciudadanía no puede pensarse hoy “sólo en términos jurídicos, sino como una actitud y una condición asociada a la reivindicación de ser reconocido, de tener arte y parte en las decisiones que afectan a la vida en sus múltiples dimensiones”, para concluir que “no hay democracia política sin democracia comunicacional”.
Tales afirmaciones forman parte de la denominada Carta de Porto Alegre emitida al finalizar el congreso en un acto en el que cada uno de los participantes firmó el documento como signo de aceptación de su contenido. La delegación argentina estuvo integrada por una treintena de personas, entre ellas varios reconocidos teóricos del campo de la comunicación como la cordobesa María Cristina Mata, y los investigadores Guillermo Mastrini y Martín Becerra. Del evento participaron aproximadamente 1800 personas y la iniciativa fue promovida por la Conferencia Nacional de los Obispos Católicos de Brasil y la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul, en cuyo predio se concretaron los debates e intercambios. Al congreso se sumaron también exposiciones, actividades de capacitación, manifestaciones artísticas y culturales. El título general de la convocatoria fue “Procesos de comunicación y cultura solidaria”.
Sueños comunicacionales
En el documento final los participantes denunciaron una “crisis civilizatoria que nos atraviesa” y que se expresa, “entre otros factores, en la mundialización de las economías y en la libre circulación de mercaderías y de capitales especulativos”. La Carta de Porto Alegre fue construida a modo de “sueños” apoyados en el “compromiso político de concretar una utopía construida sobre el rico bagaje cultural y religioso acumulado a lo largo de los años” y que los participantes aspiran a lograr en el futuro inmediato. En ese marco recuperaron una afirmación del obispo brasileño Helder Câmara (1909-1999), conocido por sus luchas por la justicia y los derechos humanos, en el sentido de que “cuando soñamos solos es sólo un sueño; cuando soñamos juntos es el comienzo de una nueva realidad”.
En un llamado a la acción se pide también trabajar para lograr “una palabra liberada de todo tipo de opresión y discriminación” para que se apropien de “ella también los jóvenes y las jóvenes, los más pobres y pequeños, como germen de una cultura solidaria”. En ese marco se reclamaron “políticas públicas de comunicación, elaboradas a partir de la idea de que la comunicación es un derecho humano y un servicio público, y en las cuales haya espacio tanto para la iniciativa privada comercial, como para los medios estatales, los medios públicos no gubernamentales y los comunitarios”. Para lograrlo, dijeron los participantes en el congreso de Porto Alegre, se requiere “una sociedad civil movilizada para incidir políticamente en busca de una comunicación libre, socialmente responsable, justa y participativa” y “movimientos sociales, organizaciones populares, iglesias e instituciones que se apropien e incorporen en sus prácticas comunicativas los entornos y los procesos de las tecnologías de la información y los nuevos lenguajes a fin de ampliar su horizonte comunicacional y contribuir a la eliminación de la brecha informativa y digital”.
Políticas públicas
Reclamaron también a los “responsables de la gestión del Estado” para que sean “capaces de llevar adelante políticas públicas y estrategias de comunicación destinadas a asegurar el derecho a la comunicación a través de acciones pertinentes y efectivas que eliminen las diferencias y las desigualdades que hoy existen en materia de producción, acceso y circulación de todo tipo de bienes culturales”.
Mirando al propio campo profesional la Carta de Porto Alegre demanda profesionales cuya práctica “esté marcada por la vivencia de una cultura solidaria, por criterios éticos y por una vida coherente con esos principios; que se saben ante todo servidores del derecho de los ciudadanos a recibir y emitir información y opinión” y que “no se subordinan a los intereses y las presiones del poder político o económico porque están comprometidos con la ciudadanía comunicacional”. A estos mismos profesionales se les pide que estén “junto a los empobrecidos e incorporen su mirada”, que impulsen “el diálogo para enfrentar las contradicciones inevitables en cualquier sociedad, con el fin de arribar a la paz y a la justicia”, y que sepan “escuchar y estar atentos especialmente al clamor que emerge desde el murmullo de los silenciados para así contribuir a la visibilidad de los invisibles de hoy”.
Viscosidad mediática
El colombiano Carlos Eduardo Cortés, gerente de la sección latinoamericana de Radio Nederland Training Centre, afirmó en su presentación en Porto Alegre que “la dilución de las fronteras analógicas tradicionales (un medio, una industria) enfrenta hoy a una viscosidad mediática difícil de comprender y aún más complicada de enfrentar”. Porque las nuevas herramientas (teléfonos-reproductores-cámaras digitales, minicomputadoras, asistentes personales digitales, etc.) combinan movilidad con bajo precio mediante flujos de audio y video (streaming media), en tiempo real, sin depender de conexiones eléctricas ni líneas telefónicas y eso hace que prosperen “audiencias móviles”, segmentadas en unidades más pequeñas (más nichos, menos masas). La consecuencia, agregó, “es que cada vez resulta más difícil, para proveedores de contenido y anunciantes en cualquier plataforma mediática, atraer y retener usuarios”. Sin embargo, afirmó Cortés, “aunque se desdibujen las fronteras entre ellos, no desaparece ningún medio sino que se produce su reformulación digital y la necesaria distinción entre sus elementos”.
El investigador argentino Guillermo Mastrini aseguró en su exposición que “uno de los mayores desafíos de la actualidad para quienes diseñan políticas de comunicación con un sentido democrático es cómo preservar los servicios públicos en el nuevo ecosistema comunicacional que presenta una creciente tendencia mercadocéntrica”, a lo que se agrega que “los procesos de digitalización han generado un entorno de sobreabundancia de recursos de comunicación en la que los medios públicos no siempre están contemplados y para el cual no siempre tienen estrategia”. El también argentino Martín Becerra, de la Universidad de Quilmes, denunció que “la concentración de la propiedad de los medios fue facilitada por la adopción de políticas de corte neoliberal, que tendieron a eliminar las estrategias compensatorias de desigualdades mediante las cuales los Estados mantenían activa injerencia en la regulación y administración de los servicios públicos, incluidos los medios de comunicación”.
Transformación estructural
Luciano Sathler, de Brasil, aseguró que “la sociedad ha evidenciado alteraciones radicales en la manera como se organiza la producción de la información” y que el “llamado ambiente informacional en red provoca una transformación estructural que desestabiliza los fundamentos de cómo mercados y gobiernos se han desarrollado a lo largo de los últimos siglos”. Esta nueva realidad, sostuvo, “posibilita la emergencia de prácticas no comerciales, colaborativas y descentralizadas que producen información y cultura dentro de los nuevos padrones de consumo”.
María Cristina Mata dijo en el mismo espacio que una renovada concepción de la ciudadanía que rescate también la participación en el ámbito de la comunicación demanda “la irrupción en la esfera pública de lo excluido, negado o reprimido que manifiesta el derecho a tener derechos por sobre el orden estatuido, implica que aunque no es lo único que la hace posible, la comunicación es consustancial a su existencia” porque, por una parte, “la comunicación resulta imprescindible para colectivizar las necesidades, y las demandas” y, por otra, “porque ella es necesaria para hacerlas presentes en el espacio público”.
Otros aportes en el Mutirao de Comunicaçao fueron realizados por Augusto Dos Santos, ministro de Comunicación de Paraguay; por Fernando Checa Montúfar, director general del Centro de Estudios de Comunicación para América Latina (Ciespal), con sede en Quito; por el sociólogo brasileño Pedro Ribeiro, por el teólogo Paulo Suess, el presidente de la Asociación Mundial para las Comunicaciones Cristianas (WACC), Dennis Smith, de Guatemala, y por el cubano Ismael Gonzales, coordinador de ALBA Cultural y ex presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión
miércoles, 13 de enero de 2010
miércoles, 6 de enero de 2010
Las clases medias y el Segundo tramo del Gobierno de CFK
Por Daniel Calabrese
Advirtiendo que son mas las preguntas que las certezas con las que cuento, quisiera aportar mi opinión sobre el abordaje de la cuestión de los sectores medios en el escenario político / comunicacional de esta segunda etapa del gobierno de CFK.
Preguntas muchas, hipótesis algunas, certezas muy pocas
¿Es posible recuperar para un proyecto nacional y popular a un sector de las clases medias? ¿Es atribuible en su totalidad, a la capacidad de manipulación de los medios masivos de comunicación y su interesada manera de presentar los acontecimientos políticos (en el mas amplio sentido del término), la actual opinión hostil hacia el gobierno de ese conglomerado diverso al que llamamos “clase media”?
Mas preguntas. Si el poder de los medios fuera total, ¿Por qué, a pesar de La propaganda facciosa de los oligopolios, la convocatoria del rabino Bergman a Plaza de Mayo , no logró convocar a mas de dos mil personas ?
Para no remontarse a un par de meses que en la Argentina podrían significar una eternidad. Hace unos días en el medio de otra “oleada” informativa, una nueva marcha “por la inseguridad” no convocó a mas de quinientos asistentes a la Plaza de los Dos Congresos. ¿Podría ser éste un indicio de que los medios no son omnipotentes a pesar de su poder de construcción de agenda y producción / reproducción de relatos dominantes? Sigo. ¿Donde hay poder de manipulación, hay resistencia a la manipulación?
Dejo por un momento el tema “candente” de la seguridad, pero continúo formulándome preguntas sobre el rol de los medios.
Si comparamos a la Argentina con Uruguay y Bolivia que hace días han tenido que plebiscitar gobiernos populares, ¿Por qué y a pesar de ser víctimas de campañas mediáticas también salvajes, los candidatos de los proyectos populares pudieron triunfar holgadamente? ¿Es todo simplificable a que en nuestro país se trató de elecciones de medio término?
Paro un poco con las preguntas, pues se me ocurren algunas hipótesis a explorar.
En la Argentina en el seno de su sociedad civil, especialmente en el seno de ese colectivo heterogéneo llamado clase media, se ha perdido una batalla cultural que tiene como una de sus manifestaciones el “vaciamiento” de la política, en su sentido original. Mientras en Bolivia y Uruguay la política remite a herramienta de cambio y lugar de discusión de la cosa pública, aquí, despojada de su significancia de origen, equivale a una actividad pre catalogada por gran parte de la población como lindante con lo delictivo.
La simbiosis de sentido entre política y delito se debe a dos razones fundamentales. Por supuesto, al permanente erosionar de su sentido original por parte de los medios masivos, y desde el propio seno de los políticos en una sistemática tarea de zapa, pero también - del mismo modo que no hay enchufe que se pueda encastrar sin no hay una ficha adecuada - hace contacto con algunas particularidades históricas y sociales de amplias porciones de nuestra población. La dinámica de retroalimentación entre estos factores hace el resto.
Se puede desprender entonces una conclusión: existe una relación inversamente proporcional entre el papel que pueden jugar los medios en su poder de fijar agenda, y de construcción de relato y la fortaleza cívica que tengan las audiencias. Obviamente el desprestigio de la política condiciona negativamente la construcción de ciudadanía.
Habría que decir también que el rol de los medios y su influencia, muchas veces se explica por fuera de ellos. Si, hay vida por fuera de ellos. La manera que influyen sobre la población se explica en esos otros “mundos”: ¿O acaso parte del éxito de Tinelli (*) no es explicable en las doce o mas horas de trabajo diario, en las horas de traslado desde y hacia sus hogares hacinados en medios de transporte que miles de compatriotas realizan diariamente? ¿Pretendemos que luego miren el canal Encuentro?
Buscando mas abajo
Tenemos entonces la necesidad de relativizar al menos en parte, el papel de los medios para seguir buscando otros aspectos que pueden explicar el estado actual de “crispación” de nuestras clases medias.
En las horas posteriores del 28 de junio pasado con el resultado electoral ya confirmado me preguntaba en mi blog que había ocurrido con los discursos y argumentos de los candidatos y los proyectos políticos en disputa. La confrontación de los no argumentos de la derecha con “propuestas” basadas en slogans de un superficialidad pasmosa, habían ganado a una amplia franja de la población. Escribí en ese momento que era una falacia decir que no había habido debate político. CFK, todos los días, en decenas de alocuciones previas a la contienda electoral, se comunicaba brindando “una batería argumental lógicamente sostenida, pedagógicamente explicada y abrumadoramente confrontada con los hechos concretos”. Aún así no alcanzó. Esto bastaría para comprender que en la llamada “instancia de la recepción” hay una complejidad de factores que van más allá de una disputa entre argumentos sostenidos vs slogans vacios. Relativizar el papel de los medios y los discursos mediáticos, implica comprender que no todo es manipulación. También hay negociación, hay resistencia y en muchos casos las audiencias los “utilizan” para convalidar sus creencias previas.
El rol de la nueva ley de medios
Objeto de análisis de semiólogos, psicólogos y sociólogos, el entramado de variables que se juegan en la comunicación debería ser tenido en cuenta al momento de pensar el accionar político. En ese se sentido podemos imaginar por lo menos dos grandes sectores que la aplicación de la nueva ley de medios permitirá distinguir.
Un sector de esas clases medias que al encontrar nuevas perspectivas e informaciones antes omitidas, seguramente pueda construirse otra idea de la gestión gubernamental. Otro sector no cambiará su opinión hacia el gobierno y seguirá abrevando en medios y opinólogos que le reconfirmen creencias previamente concebidas.
Sigamos decantando.
La pregunta del millón después de tantas preguntas es entonces…. ¿No habrá algún sector de las llamadas capas medias que cuenta con razones objetivas y argumentos valederos para no comulgar, para criticar y para argumentar su estado actual de oposición al gobierno central mas allá del rol jugado por los medios?
Si creo que lo hay y para describirlo quiero partir de una breve pintura contextual.
Producto de razones culturales, históricas, políticas y comunicacionales la sociedad civil argentina se encuentra en el presente claramente atomizada.
Si se sumaran las mas importantes y representativas organizaciones sociales todas juntas , la CGT, la CTA, las Organizaciones Sociales que nuclean a los desocupados, las cámaras de pequeños y medianos empresarios, los representantes de los jubilados , las cooperativas, etc, estarían representando a un importante pero no mayoritario porcentaje de la población total.
Ajena por distintas razones a sus representantes o directamente ausente de estas organizaciones, deambula el resto de la población. Solo algunos pocos colectivos los agrupan como meros consumidores, como puntos de rating y otras categorías que simulan contenerlos, que escenifican integrarlos.
Los homo tributarios
Dentro de todos ellos, me voy a detener en un solo colectivo, el que incluye a un variopinto sector formado por profesionales independientes, motoqueros, albañiles, periodistas , etc, que el Estado desde el punto de vista fiscal agrupa bajo la denominación de monotributistas. Amplísimos sectores de lo que conocemos como clase media se encuentran encuadrados tributariamente dentro de este colectivo. ¿Quién no tiene un amigo o un pariente, monotribustista?
Algunos parcialmente exitosos, otros exitosos momentáneamente, inscriptos por voluntad propia u obligados para poder cobrar alguna “changa”, o quizá simplemente, con la esperanza de acceder a una obra social luego de caer de las “prepagas”. Todos vulnerables, todos debiendo recrearse diariamente para poder sobrevivir.
Estos “entrepreneurs” por imperio de las circunstancias, en un altísimo porcentaje pertenecen a ese sector al que llamamos clases medias. Viven en Villa Crespo, Almagro, Parque Patricios, Belgrano, Ramos Mejia, Valentin Alsina o en otras grandes y pequeñas urbes del país.
¿Qué políticas concretas ha destinado el gobierno hacia ese sector?
Además de una importante incremento en las alícuotas que abonan, ninguna otra. Para ellos la asignación universal por hijo sólo es un eufemismo.
Hagamos el esfuerzo por imaginar a esa persona que tuvo que inscribirse obligado para cobrar un servicio como arquitecto, como gasista o como periodista. Imagínese a ese mismo señor yendo al Ansses y confirmando que sus hijos no son parte del colectivo “universal”. Imaginemos que además de estar sin trabajo o sin clientes y la culpa que eso le acarrea, como cualquier terapista ocupacional podría confirmar, el Estado no lo premia sino que lo castiga.
Deberá ser muy sólida su formación política/ ideológica para que no flaqueen sus convicciones. Un solo ejemplo. Existen muchos otros posibles colectivos sobre los que habría que poner la lupa y observar detenidamente que beneficios concretos han recibido y si los tienen, con qué grado de eficacia les están llegando.
Dentro de poco seguramente nuestra nueva ley de medios será ejemplo y modelo a seguir por otros países del mundo. La bienvenida ley , siendo una herramienta indispensable para avanzar en la profundización de los cambios, no solucionará problemas de gestión política.
Se trata entonces de encontrar a estos sectores, saberlos distinguir en ese conglomerado heterogéneo agrupado bajo la denominación de capas medias, que incluye irritados sectores a los que les va cada vez mejor, pero también a miles de silenciosos que cada día deben resolver como hacen para seguir sosteniéndose.
Sería también una saludable manera de comunicar que no sólo el que llora, es el que siempre mama y golpear ese rasgo discepoliano tan marcado en la cultura argentina.
Nos encontramos entonces con un gobierno, el único desde el advenimiento democrático, con voluntad real de enfrentamiento a los poderes corporativos que han históricamente conspirado contra el desarrollo de nuestro país.
Con la valentía y la sensibilidad ya demostrada, deberá entender que tiene una importante agenda de gestión en la que deberá desprenderse de algunos prejuicios. Sería un error suponer que todo el proceso de malestar hacia el gobierno se debe al infame accionar de los medios o al histórico anti peronismo de ciertos sectores. Habrá que comprender que el estado de precariedad y vulnerabilidad abarca a mas sectores de los supuestos. Y con inteligencia, gestionar políticas concretas que impidan que una amplia franja de los sectores medios en su desesperación, caigan en la bandeja sin destino de los proyectos de la derecha.
(*) Curiosamente El horario Prime time se ha ido corriendo en los últimos años. Habría que investigar porque el programa de Tinelli cada vez comienza mas tarde y si eso no esta relacionado con el comportamiento cotidiano de sus audiencias.
Advirtiendo que son mas las preguntas que las certezas con las que cuento, quisiera aportar mi opinión sobre el abordaje de la cuestión de los sectores medios en el escenario político / comunicacional de esta segunda etapa del gobierno de CFK.
Preguntas muchas, hipótesis algunas, certezas muy pocas
¿Es posible recuperar para un proyecto nacional y popular a un sector de las clases medias? ¿Es atribuible en su totalidad, a la capacidad de manipulación de los medios masivos de comunicación y su interesada manera de presentar los acontecimientos políticos (en el mas amplio sentido del término), la actual opinión hostil hacia el gobierno de ese conglomerado diverso al que llamamos “clase media”?
Mas preguntas. Si el poder de los medios fuera total, ¿Por qué, a pesar de La propaganda facciosa de los oligopolios, la convocatoria del rabino Bergman a Plaza de Mayo , no logró convocar a mas de dos mil personas ?
Para no remontarse a un par de meses que en la Argentina podrían significar una eternidad. Hace unos días en el medio de otra “oleada” informativa, una nueva marcha “por la inseguridad” no convocó a mas de quinientos asistentes a la Plaza de los Dos Congresos. ¿Podría ser éste un indicio de que los medios no son omnipotentes a pesar de su poder de construcción de agenda y producción / reproducción de relatos dominantes? Sigo. ¿Donde hay poder de manipulación, hay resistencia a la manipulación?
Dejo por un momento el tema “candente” de la seguridad, pero continúo formulándome preguntas sobre el rol de los medios.
Si comparamos a la Argentina con Uruguay y Bolivia que hace días han tenido que plebiscitar gobiernos populares, ¿Por qué y a pesar de ser víctimas de campañas mediáticas también salvajes, los candidatos de los proyectos populares pudieron triunfar holgadamente? ¿Es todo simplificable a que en nuestro país se trató de elecciones de medio término?
Paro un poco con las preguntas, pues se me ocurren algunas hipótesis a explorar.
En la Argentina en el seno de su sociedad civil, especialmente en el seno de ese colectivo heterogéneo llamado clase media, se ha perdido una batalla cultural que tiene como una de sus manifestaciones el “vaciamiento” de la política, en su sentido original. Mientras en Bolivia y Uruguay la política remite a herramienta de cambio y lugar de discusión de la cosa pública, aquí, despojada de su significancia de origen, equivale a una actividad pre catalogada por gran parte de la población como lindante con lo delictivo.
La simbiosis de sentido entre política y delito se debe a dos razones fundamentales. Por supuesto, al permanente erosionar de su sentido original por parte de los medios masivos, y desde el propio seno de los políticos en una sistemática tarea de zapa, pero también - del mismo modo que no hay enchufe que se pueda encastrar sin no hay una ficha adecuada - hace contacto con algunas particularidades históricas y sociales de amplias porciones de nuestra población. La dinámica de retroalimentación entre estos factores hace el resto.
Se puede desprender entonces una conclusión: existe una relación inversamente proporcional entre el papel que pueden jugar los medios en su poder de fijar agenda, y de construcción de relato y la fortaleza cívica que tengan las audiencias. Obviamente el desprestigio de la política condiciona negativamente la construcción de ciudadanía.
Habría que decir también que el rol de los medios y su influencia, muchas veces se explica por fuera de ellos. Si, hay vida por fuera de ellos. La manera que influyen sobre la población se explica en esos otros “mundos”: ¿O acaso parte del éxito de Tinelli (*) no es explicable en las doce o mas horas de trabajo diario, en las horas de traslado desde y hacia sus hogares hacinados en medios de transporte que miles de compatriotas realizan diariamente? ¿Pretendemos que luego miren el canal Encuentro?
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Tenemos entonces la necesidad de relativizar al menos en parte, el papel de los medios para seguir buscando otros aspectos que pueden explicar el estado actual de “crispación” de nuestras clases medias.
En las horas posteriores del 28 de junio pasado con el resultado electoral ya confirmado me preguntaba en mi blog que había ocurrido con los discursos y argumentos de los candidatos y los proyectos políticos en disputa. La confrontación de los no argumentos de la derecha con “propuestas” basadas en slogans de un superficialidad pasmosa, habían ganado a una amplia franja de la población. Escribí en ese momento que era una falacia decir que no había habido debate político. CFK, todos los días, en decenas de alocuciones previas a la contienda electoral, se comunicaba brindando “una batería argumental lógicamente sostenida, pedagógicamente explicada y abrumadoramente confrontada con los hechos concretos”. Aún así no alcanzó. Esto bastaría para comprender que en la llamada “instancia de la recepción” hay una complejidad de factores que van más allá de una disputa entre argumentos sostenidos vs slogans vacios. Relativizar el papel de los medios y los discursos mediáticos, implica comprender que no todo es manipulación. También hay negociación, hay resistencia y en muchos casos las audiencias los “utilizan” para convalidar sus creencias previas.
El rol de la nueva ley de medios
Objeto de análisis de semiólogos, psicólogos y sociólogos, el entramado de variables que se juegan en la comunicación debería ser tenido en cuenta al momento de pensar el accionar político. En ese se sentido podemos imaginar por lo menos dos grandes sectores que la aplicación de la nueva ley de medios permitirá distinguir.
Un sector de esas clases medias que al encontrar nuevas perspectivas e informaciones antes omitidas, seguramente pueda construirse otra idea de la gestión gubernamental. Otro sector no cambiará su opinión hacia el gobierno y seguirá abrevando en medios y opinólogos que le reconfirmen creencias previamente concebidas.
Sigamos decantando.
La pregunta del millón después de tantas preguntas es entonces…. ¿No habrá algún sector de las llamadas capas medias que cuenta con razones objetivas y argumentos valederos para no comulgar, para criticar y para argumentar su estado actual de oposición al gobierno central mas allá del rol jugado por los medios?
Si creo que lo hay y para describirlo quiero partir de una breve pintura contextual.
Producto de razones culturales, históricas, políticas y comunicacionales la sociedad civil argentina se encuentra en el presente claramente atomizada.
Si se sumaran las mas importantes y representativas organizaciones sociales todas juntas , la CGT, la CTA, las Organizaciones Sociales que nuclean a los desocupados, las cámaras de pequeños y medianos empresarios, los representantes de los jubilados , las cooperativas, etc, estarían representando a un importante pero no mayoritario porcentaje de la población total.
Ajena por distintas razones a sus representantes o directamente ausente de estas organizaciones, deambula el resto de la población. Solo algunos pocos colectivos los agrupan como meros consumidores, como puntos de rating y otras categorías que simulan contenerlos, que escenifican integrarlos.
Los homo tributarios
Dentro de todos ellos, me voy a detener en un solo colectivo, el que incluye a un variopinto sector formado por profesionales independientes, motoqueros, albañiles, periodistas , etc, que el Estado desde el punto de vista fiscal agrupa bajo la denominación de monotributistas. Amplísimos sectores de lo que conocemos como clase media se encuentran encuadrados tributariamente dentro de este colectivo. ¿Quién no tiene un amigo o un pariente, monotribustista?
Algunos parcialmente exitosos, otros exitosos momentáneamente, inscriptos por voluntad propia u obligados para poder cobrar alguna “changa”, o quizá simplemente, con la esperanza de acceder a una obra social luego de caer de las “prepagas”. Todos vulnerables, todos debiendo recrearse diariamente para poder sobrevivir.
Estos “entrepreneurs” por imperio de las circunstancias, en un altísimo porcentaje pertenecen a ese sector al que llamamos clases medias. Viven en Villa Crespo, Almagro, Parque Patricios, Belgrano, Ramos Mejia, Valentin Alsina o en otras grandes y pequeñas urbes del país.
¿Qué políticas concretas ha destinado el gobierno hacia ese sector?
Además de una importante incremento en las alícuotas que abonan, ninguna otra. Para ellos la asignación universal por hijo sólo es un eufemismo.
Hagamos el esfuerzo por imaginar a esa persona que tuvo que inscribirse obligado para cobrar un servicio como arquitecto, como gasista o como periodista. Imagínese a ese mismo señor yendo al Ansses y confirmando que sus hijos no son parte del colectivo “universal”. Imaginemos que además de estar sin trabajo o sin clientes y la culpa que eso le acarrea, como cualquier terapista ocupacional podría confirmar, el Estado no lo premia sino que lo castiga.
Deberá ser muy sólida su formación política/ ideológica para que no flaqueen sus convicciones. Un solo ejemplo. Existen muchos otros posibles colectivos sobre los que habría que poner la lupa y observar detenidamente que beneficios concretos han recibido y si los tienen, con qué grado de eficacia les están llegando.
Dentro de poco seguramente nuestra nueva ley de medios será ejemplo y modelo a seguir por otros países del mundo. La bienvenida ley , siendo una herramienta indispensable para avanzar en la profundización de los cambios, no solucionará problemas de gestión política.
Se trata entonces de encontrar a estos sectores, saberlos distinguir en ese conglomerado heterogéneo agrupado bajo la denominación de capas medias, que incluye irritados sectores a los que les va cada vez mejor, pero también a miles de silenciosos que cada día deben resolver como hacen para seguir sosteniéndose.
Sería también una saludable manera de comunicar que no sólo el que llora, es el que siempre mama y golpear ese rasgo discepoliano tan marcado en la cultura argentina.
Nos encontramos entonces con un gobierno, el único desde el advenimiento democrático, con voluntad real de enfrentamiento a los poderes corporativos que han históricamente conspirado contra el desarrollo de nuestro país.
Con la valentía y la sensibilidad ya demostrada, deberá entender que tiene una importante agenda de gestión en la que deberá desprenderse de algunos prejuicios. Sería un error suponer que todo el proceso de malestar hacia el gobierno se debe al infame accionar de los medios o al histórico anti peronismo de ciertos sectores. Habrá que comprender que el estado de precariedad y vulnerabilidad abarca a mas sectores de los supuestos. Y con inteligencia, gestionar políticas concretas que impidan que una amplia franja de los sectores medios en su desesperación, caigan en la bandeja sin destino de los proyectos de la derecha.
(*) Curiosamente El horario Prime time se ha ido corriendo en los últimos años. Habría que investigar porque el programa de Tinelli cada vez comienza mas tarde y si eso no esta relacionado con el comportamiento cotidiano de sus audiencias.
sábado, 26 de diciembre de 2009
El día que Duhalde subió a defender el Proyecto de los Monopolios Financieros Mediáticos
Por Walter Formento
Duhalde sube hoy a la superficie para imponer el Proyecto de los Monopolios por medios políticos, luego que no pudo hacerlo por otros medios, subterráneos, como lo anuncio aquel agosto del 2007. Montado sobre la Crisis Financiera Global, que se inicia en febrero del 2007, en conjunto con la SRA, CARBAP, CARGILL, Cobos y Alberto Fernández desde adentro, y Cavallo desde Washington, dan forma al "Paro Patronal Agrario" golpista-destituyente de 6 meses de duración, desabastecimiento y piquetes patronales mediáticos hasta el voto no positivo vicepresidencial.
Toda esta actividad llega hasta las elecciones del 28 de junio del 2009, donde el monopolio financiero mediático logró instalar el eje que organizo la confrontación: Kirchner-Corrupción-y-Soberbia versus Democracia-Republica-y-Los salvadores de la patria. Este eje venía instalándose, a través del monopolio mediático, desde junio del 2003 y lograron "hacerlo operativo" desde marzo del 2008 hasta la batalla contra la ley por una radiodifusión de la democrática, donde dejo de funcionar.
El eje que organizaba la confrontación entre Proyecto Financiero Agroalimentario versus Proyecto Productivo Nacional Popular y Latinoamericano, no pudo ser instalado para marzo-junio de 2009 por el inmenso poder organizador ideológico del Monopolio Financiero Mediático, y la profunda desarticulación-desorganización militante política y cultural del Pueblo Argentino como sujeto histórico social.
La batalla de la ley por una radiodifusión democrática fue ganada por el pueblo porque el terreno de la lucha pudo ser desplazado de la ficción-mediática-televisiva a la realidad-practica-de las audiencias y foros populares. El monopolio financiero mediático habiendo perdido el control de la principal zanahoria, la mayor práctica deportiva cultural, el fútbol, no pudo forzar que el terreno de la lucha siguiera siendo el mediático-televisivo. También fue posible ganarla porque la crisis financiera global mantiene fracturado y en guerra financiera al bloque de poder financiero dominante desde 1991, el establishment. Recordemos que el punto más alto de la primera ola de la crisis-guerra financiera global se da en septiembre de 2008. Entre marzo de 2008 y septiembre de 2008, se desarrollan las grandes movilizaciones de junio-julio de 2008 con plazas de 200.000 personas movilizadas.
Las Plazas del Complejo Financiero Mediático Agro-exportador moviendo población desde arriba, y las plazas del Proyecto Nacional donde el pueblo movilizado empezaba a ascender en su capacidad de ver, de decidir y de participar. Son dos plazas diferentes la de septiembre de 1945 y la de octubre de 1945, la de la avenida libertador y la de los dos congresos de 2008. La primera estaba en su techo de población movilizada desde el monopolio mediático; mientras la segunda estaba en su piso en tanto pueblo movilizado que comienza a rearticularse desde el terreno práctico político real.
Esto fue muy bien percibido por Cavallo-Alberto F-Cobos-Nosiglia-Cargill-SRA-Carbap-Duhalde, y la decisión de sacar la lucha de la calle fue clara en el voto no-positivo del Monopolio-Financiero-Mediático.
Luego en la batalla de la ley por una radiodifusión democrática, donde en la Coalición por una Radiodifusión Democrática se logran articular-unir-y-cohesionar 300 organizaciones político sociales: movimiento obrero, movimientos sociales de trabajadores desocupados, movimientos de pueblos originarios, movimientos de cooperativistas y mutualistas, movimientos de pequeños radiodifusores con y sin micro-lucro, con movimientos de estudiantes universitarios y secundarios, con movimientos de mujeres por la igualdad, con movimientos de universidades y facultades de comunicación-periodismo-e-información, movimientos por las DDHH, logra demostrar en el terreno político y con metodología participativa que se le puede ganar al proyecto financiero mediático, si podemos instalar que aquí están en juego dos proyectos estratégicos distintos, que aquí cada proyecto estratégico tiene un terreno donde puede hacerse fuerte y vencer, y que cada proyecto estratégico tiene dos métodos distintos de construir su poder político y cultural.
Por eso es muy claro el regreso hoy de Duhalde-Nosiglia-Barrionuevo-Cavallo-Cobos con esta convocatoria a la lucha política instalando el eje financiero mediático "contra los Kirchner-la soberbia-y-La Corrupción". Lo que llama la atención es que el terreno donde dice va a dar la batalla es en el terreno político, organizando 2.000 escuadras de 40 personas cada una, unos 80 mil en total; pero manda a hacer 500 mil carnets para estos agrupamientos, es decir para 12.500 escuadras de 40 miembros. Carnets y Formación de cuadros para recuperar la mística militante.
Esto deja en claro que el terreno de la lucha entre el Proyecto Financiero Mediático y el Proyecto Productivo Nacional Popular Latinoamericano, va a ser el terreno político práctico, se va a desarrollar entre fuerzas compuestas con organizaciones militantes y con formación política cultural. El escenario de la lucha va a ser la Provincia de Buenos Aires, es decir se va a dar en el principal escenario político.
Contra el Proyecto del Monopolio Financiero Mediático, que encarna Duhalde-Nosiglia, es claro que se va a encontrar la COALICIÓN POR UNA RADIODIFUSIÓN DEMOCRÁTICA, LA CGT-MOYANO, LA CTA-YASKY, LOS MOVIMIENTOS SOCIALES BARRIALES Evita-CMP-Transversales-Barrios de Pie, etc., LOS MUNICIPIOS COORDINADOS POR BALLESTRINI, LOS SECTORES SABATELLISTAS, LOS SOCIALISTAS, LOS YRIGOYENISTAS RADICALES, LOS DE PROYECTO SUR, LOS MOVIMIENTOS DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y DE UNIVERSIDADES, el ENCUENTRO NACIONAL POPULAR LATINOAMERICANO.
Walter Formento, Presidente del Centro de Investigaciones en Política y Economía. 29 de Noviembre de 2009.
Duhalde sube hoy a la superficie para imponer el Proyecto de los Monopolios por medios políticos, luego que no pudo hacerlo por otros medios, subterráneos, como lo anuncio aquel agosto del 2007. Montado sobre la Crisis Financiera Global, que se inicia en febrero del 2007, en conjunto con la SRA, CARBAP, CARGILL, Cobos y Alberto Fernández desde adentro, y Cavallo desde Washington, dan forma al "Paro Patronal Agrario" golpista-destituyente de 6 meses de duración, desabastecimiento y piquetes patronales mediáticos hasta el voto no positivo vicepresidencial.
Toda esta actividad llega hasta las elecciones del 28 de junio del 2009, donde el monopolio financiero mediático logró instalar el eje que organizo la confrontación: Kirchner-Corrupción-y-Soberbia versus Democracia-Republica-y-Los salvadores de la patria. Este eje venía instalándose, a través del monopolio mediático, desde junio del 2003 y lograron "hacerlo operativo" desde marzo del 2008 hasta la batalla contra la ley por una radiodifusión de la democrática, donde dejo de funcionar.
El eje que organizaba la confrontación entre Proyecto Financiero Agroalimentario versus Proyecto Productivo Nacional Popular y Latinoamericano, no pudo ser instalado para marzo-junio de 2009 por el inmenso poder organizador ideológico del Monopolio Financiero Mediático, y la profunda desarticulación-desorganización militante política y cultural del Pueblo Argentino como sujeto histórico social.
La batalla de la ley por una radiodifusión democrática fue ganada por el pueblo porque el terreno de la lucha pudo ser desplazado de la ficción-mediática-televisiva a la realidad-practica-de las audiencias y foros populares. El monopolio financiero mediático habiendo perdido el control de la principal zanahoria, la mayor práctica deportiva cultural, el fútbol, no pudo forzar que el terreno de la lucha siguiera siendo el mediático-televisivo. También fue posible ganarla porque la crisis financiera global mantiene fracturado y en guerra financiera al bloque de poder financiero dominante desde 1991, el establishment. Recordemos que el punto más alto de la primera ola de la crisis-guerra financiera global se da en septiembre de 2008. Entre marzo de 2008 y septiembre de 2008, se desarrollan las grandes movilizaciones de junio-julio de 2008 con plazas de 200.000 personas movilizadas.
Las Plazas del Complejo Financiero Mediático Agro-exportador moviendo población desde arriba, y las plazas del Proyecto Nacional donde el pueblo movilizado empezaba a ascender en su capacidad de ver, de decidir y de participar. Son dos plazas diferentes la de septiembre de 1945 y la de octubre de 1945, la de la avenida libertador y la de los dos congresos de 2008. La primera estaba en su techo de población movilizada desde el monopolio mediático; mientras la segunda estaba en su piso en tanto pueblo movilizado que comienza a rearticularse desde el terreno práctico político real.
Esto fue muy bien percibido por Cavallo-Alberto F-Cobos-Nosiglia-Cargill-SRA-Carbap-Duhalde, y la decisión de sacar la lucha de la calle fue clara en el voto no-positivo del Monopolio-Financiero-Mediático.
Luego en la batalla de la ley por una radiodifusión democrática, donde en la Coalición por una Radiodifusión Democrática se logran articular-unir-y-cohesionar 300 organizaciones político sociales: movimiento obrero, movimientos sociales de trabajadores desocupados, movimientos de pueblos originarios, movimientos de cooperativistas y mutualistas, movimientos de pequeños radiodifusores con y sin micro-lucro, con movimientos de estudiantes universitarios y secundarios, con movimientos de mujeres por la igualdad, con movimientos de universidades y facultades de comunicación-periodismo-e-información, movimientos por las DDHH, logra demostrar en el terreno político y con metodología participativa que se le puede ganar al proyecto financiero mediático, si podemos instalar que aquí están en juego dos proyectos estratégicos distintos, que aquí cada proyecto estratégico tiene un terreno donde puede hacerse fuerte y vencer, y que cada proyecto estratégico tiene dos métodos distintos de construir su poder político y cultural.
Por eso es muy claro el regreso hoy de Duhalde-Nosiglia-Barrionuevo-Cavallo-Cobos con esta convocatoria a la lucha política instalando el eje financiero mediático "contra los Kirchner-la soberbia-y-La Corrupción". Lo que llama la atención es que el terreno donde dice va a dar la batalla es en el terreno político, organizando 2.000 escuadras de 40 personas cada una, unos 80 mil en total; pero manda a hacer 500 mil carnets para estos agrupamientos, es decir para 12.500 escuadras de 40 miembros. Carnets y Formación de cuadros para recuperar la mística militante.
Esto deja en claro que el terreno de la lucha entre el Proyecto Financiero Mediático y el Proyecto Productivo Nacional Popular Latinoamericano, va a ser el terreno político práctico, se va a desarrollar entre fuerzas compuestas con organizaciones militantes y con formación política cultural. El escenario de la lucha va a ser la Provincia de Buenos Aires, es decir se va a dar en el principal escenario político.
Contra el Proyecto del Monopolio Financiero Mediático, que encarna Duhalde-Nosiglia, es claro que se va a encontrar la COALICIÓN POR UNA RADIODIFUSIÓN DEMOCRÁTICA, LA CGT-MOYANO, LA CTA-YASKY, LOS MOVIMIENTOS SOCIALES BARRIALES Evita-CMP-Transversales-Barrios de Pie, etc., LOS MUNICIPIOS COORDINADOS POR BALLESTRINI, LOS SECTORES SABATELLISTAS, LOS SOCIALISTAS, LOS YRIGOYENISTAS RADICALES, LOS DE PROYECTO SUR, LOS MOVIMIENTOS DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y DE UNIVERSIDADES, el ENCUENTRO NACIONAL POPULAR LATINOAMERICANO.
Walter Formento, Presidente del Centro de Investigaciones en Política y Economía. 29 de Noviembre de 2009.
sábado, 12 de diciembre de 2009
JUGA LIMPIO
Por Sandra Russo
Es miércoles. El televisor está encendido en el otro cuarto. Escribo escuchando entrecortadamente las voces de las víctimas de “la inseguridad”, que se juntaron en el Congreso. TN. Acabo de llegar desde la otra marcha, la que organizaron algunos movimientos sociales contra los dos años de gestión de Mauricio Macri. Me senté en un bar de Avenida de Mayo y vi a algunos turistas sentarse a tomar licuados, preparándose para “ver pasar piqueteros”.
Pasaron, pero había una composición social mucho más abierta y constante: pasó el paisaje del pueblo más profundo, de los que están debajo de todo. Lo que en la pirámide es la base. Caras ajadas, bocas sin dientes, muchas mujeres con sus bebés, los que juntan entre tres los cuatro pesos que cuesta la Pepsi. Sus rasgos y su pobreza son la prueba del nunca admitido racismo de este país.
En las dos marchas hay malestar. Pero se diferencian en que a una fueron todos los medios, y a la otra dos o tres. Y también se diferencian cuando esos medios transmiten al público, a través de palabras, sobre todo adjetivos, y también de imágenes editadas, qué pasó en cada una. Ya es de noche y sigo escuchando las voces destempladas de las víctimas de “la inseguridad”.
Mañana saldrá publicada en La Nación la nota de Abel Posse que erizará incluso a periodistas que acompañan azorados pero con condescendencia las profecías de lesa humanidad de Carrió. Mañana Abel Posse, el hombre que escribió un libro contando el suicidio de su hijo y que logró al hacerlo, como declaró, “no sentir nada”, perforará la membrana que aún late, viva, en la decencia de miles que entre sí no se ponen de acuerdo. Asqueará a esos sectores que aún guardan para sí el recuerdo de los asesinados en la dictadura. Mañana Posse le revolverá las tripas a esa gente, hablando desde sus tinieblas. Mañana este nuevo “error” de Macri confesará, en su gélida voz, en su extravío repugnante, que “la inseguridad” se debe a que gobiernan los Montoneros, clamará por la restauración del orden y en lo más raso de su confesión amparará con sus argumentos un genocidio.
Posse será, en su aspecto más venal, quien ponga de manifiesto, de una vez, que “la inseguridad” es una trampa de la derecha, y que tenemos una derecha radicalizada en puerta. Hasta dónde el discurso mediático acompañará esta obscenidad fascistoide cada día más explícita depende ahora más que nunca de hacer reaccionar el resorte de cualquier progresismo. Si no se pueden superar los matices, los resentimientos y los egos para frenar esta embestida, el progresismo estará ante la peor derrota simbólica y política conocida. Seremos un país de esa derecha que como Posse, desde un pozo intelectual y moral, pasan de largo por las metodologías aberrantes que se emplearon en la masacre.
“La inseguridad” lleva comillas, ya lo he comentado en alguna nota vieja, porque designa a una construcción de sentido que mucha gente ha internalizado como algo que de verdad sucede. Lo que sucede es el delito. “La inseguridad” designa mucho más que delito. Sobre todo, más que delito, significa zozobra, impaciencia, terror, abyección. Y antikirchnerismo, claro. De hecho, están ocurriendo algunos hechos que se alzan con todos los sentimientos irascibles que despierta “la inseguridad”. No pueden a uno menos que llamarle la atención los tres casos de mujeres acribilladas en sus autos, sin motivo aparente, y ahora el regreso del salvajismo contra los colectiveros. Casi se diría que los hechos que ocurren conllevan un plus de repetición y sadismo que es casi una puesta en escena de “la inseguridad”. ¿Alguien irá al fondo de cada investigación? Debería. Sobre todo porque la sucesión de acontecimientos es tan vertiginosa, que todo se abre y nada se cierra.
Uno no subestima en absoluto el dolor y el desgarro que implica la muerte violenta de un ser querido. Todo lo contrario. Porque es una situación límite inenarrable, porque es un estado de hundimiento en la pérdida que no es transferible, uno termina detestando todavía más “la inseguridad”. Porque una cosa es el delito, que debe ser obviamente investigado y penado; una cosa es la política de seguridad bonaerense, que sólo se explica con Scioli, y otra cosa es convertir esos estados de emoción violenta en alegatos que sirven para articular un discurso político. La televisión no se detiene ni un instante ante el abismo de quien acaba de perder a alguien de su familia o a su familia entera, como le sucedió a la mamá de Gabriela Pomar. Lo más bajo del recurso político mediático hace base en esos momentos personales de sombra.
“La inseguridad” es alimentada por chacales que saben que pueden sacar rédito de los máximos dolores. Se entrecorta pero se escucha, desde el otro cuarto, la voz de un padre riojano que nunca pudo cerrar la herida que le dejó el asesinato de su hija. “La voz de los que piden justicia”, remata la conductora. Con la comunicación pasa algo bastante parecido a lo que dice Barthes que pasa con la lengua.
Hablamos en este caso el idioma español, pero no lo dominamos. La lengua nos domina a nosotros. “No es de izquierda ni de derecha; la lengua es fascista”, dice Barthes. Y el aspecto más fascista de la lengua no es “lo que impide decir, sino lo que obliga a decir”. Los grandes medios tienen un funcionamiento parecido. Ahora, que directamente hacen política, ese mecanismo se exhibe descarnado. Por eso conviene evitarlos si no se comparte la posición política de los grandes medios. Por eso cada vez más gente llama a la radio para contar que ha dejado de mirar televisión casi para cuidarse la salud. Por eso experimentamos, muchos, algo de siniestro en “el espejo”, al decir de Dolina, que nos muestran los grandes medios.
Así no es la realidad que percibimos. Cuando a un niño una madre o un padre le niegan permanentemente sus propias percepciones de la realidad, lo inducen a la psicosis. La defensa es la barrera. La desconexión.
Mientras tanto, en la otra marcha, la de los pobres, se hablaba de otra inseguridad. Va sin comillas porque sobre ésta no hay ningún discurso dominante construido. La inseguridad que transmite el gobierno de Mauricio Macri en la ciudad. Habló la viuda del maestro Fuentealba, porque esa muerte llevó el sello de una política de seguridad que revive el espíritu del enemigo interno. Acá, si uno raspa, se ve la conexión de sentido entre “la inseguridad” y la vieja y temible Doctrina de la Seguridad Nacional. El asesor del entonces gobernador Sobisch era Eugenio Burzaco, el nuevo titular de la Policía Metropolitana. La derecha no tiene muchas variantes de perspectiva, sino límites variables. Pero desde la perspectiva de la derecha aquí y en todas partes, los pobres son en general objeto de misericordia religiosa y en particular una molestia que hay que erradicar no importa cómo.
Mientras tanto. Mauricio Macri sigue gozando del amparo de los grandes medios, que por ósmosis adaptan sus líneas editoriales a la derecha tilinga y salvaje de Macri, y a su versión pulsional, vomitada por Posse. La impunidad y la complicidad son tales, que hasta se da el gusto, Macri, de empapelar la ciudad con afiches que dicen “Jugá limpio”. Un recurso retórico vecino a la perversión.
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Es miércoles. El televisor está encendido en el otro cuarto. Escribo escuchando entrecortadamente las voces de las víctimas de “la inseguridad”, que se juntaron en el Congreso. TN. Acabo de llegar desde la otra marcha, la que organizaron algunos movimientos sociales contra los dos años de gestión de Mauricio Macri. Me senté en un bar de Avenida de Mayo y vi a algunos turistas sentarse a tomar licuados, preparándose para “ver pasar piqueteros”.
Pasaron, pero había una composición social mucho más abierta y constante: pasó el paisaje del pueblo más profundo, de los que están debajo de todo. Lo que en la pirámide es la base. Caras ajadas, bocas sin dientes, muchas mujeres con sus bebés, los que juntan entre tres los cuatro pesos que cuesta la Pepsi. Sus rasgos y su pobreza son la prueba del nunca admitido racismo de este país.
En las dos marchas hay malestar. Pero se diferencian en que a una fueron todos los medios, y a la otra dos o tres. Y también se diferencian cuando esos medios transmiten al público, a través de palabras, sobre todo adjetivos, y también de imágenes editadas, qué pasó en cada una. Ya es de noche y sigo escuchando las voces destempladas de las víctimas de “la inseguridad”.
Mañana saldrá publicada en La Nación la nota de Abel Posse que erizará incluso a periodistas que acompañan azorados pero con condescendencia las profecías de lesa humanidad de Carrió. Mañana Abel Posse, el hombre que escribió un libro contando el suicidio de su hijo y que logró al hacerlo, como declaró, “no sentir nada”, perforará la membrana que aún late, viva, en la decencia de miles que entre sí no se ponen de acuerdo. Asqueará a esos sectores que aún guardan para sí el recuerdo de los asesinados en la dictadura. Mañana Posse le revolverá las tripas a esa gente, hablando desde sus tinieblas. Mañana este nuevo “error” de Macri confesará, en su gélida voz, en su extravío repugnante, que “la inseguridad” se debe a que gobiernan los Montoneros, clamará por la restauración del orden y en lo más raso de su confesión amparará con sus argumentos un genocidio.
Posse será, en su aspecto más venal, quien ponga de manifiesto, de una vez, que “la inseguridad” es una trampa de la derecha, y que tenemos una derecha radicalizada en puerta. Hasta dónde el discurso mediático acompañará esta obscenidad fascistoide cada día más explícita depende ahora más que nunca de hacer reaccionar el resorte de cualquier progresismo. Si no se pueden superar los matices, los resentimientos y los egos para frenar esta embestida, el progresismo estará ante la peor derrota simbólica y política conocida. Seremos un país de esa derecha que como Posse, desde un pozo intelectual y moral, pasan de largo por las metodologías aberrantes que se emplearon en la masacre.
“La inseguridad” lleva comillas, ya lo he comentado en alguna nota vieja, porque designa a una construcción de sentido que mucha gente ha internalizado como algo que de verdad sucede. Lo que sucede es el delito. “La inseguridad” designa mucho más que delito. Sobre todo, más que delito, significa zozobra, impaciencia, terror, abyección. Y antikirchnerismo, claro. De hecho, están ocurriendo algunos hechos que se alzan con todos los sentimientos irascibles que despierta “la inseguridad”. No pueden a uno menos que llamarle la atención los tres casos de mujeres acribilladas en sus autos, sin motivo aparente, y ahora el regreso del salvajismo contra los colectiveros. Casi se diría que los hechos que ocurren conllevan un plus de repetición y sadismo que es casi una puesta en escena de “la inseguridad”. ¿Alguien irá al fondo de cada investigación? Debería. Sobre todo porque la sucesión de acontecimientos es tan vertiginosa, que todo se abre y nada se cierra.
Uno no subestima en absoluto el dolor y el desgarro que implica la muerte violenta de un ser querido. Todo lo contrario. Porque es una situación límite inenarrable, porque es un estado de hundimiento en la pérdida que no es transferible, uno termina detestando todavía más “la inseguridad”. Porque una cosa es el delito, que debe ser obviamente investigado y penado; una cosa es la política de seguridad bonaerense, que sólo se explica con Scioli, y otra cosa es convertir esos estados de emoción violenta en alegatos que sirven para articular un discurso político. La televisión no se detiene ni un instante ante el abismo de quien acaba de perder a alguien de su familia o a su familia entera, como le sucedió a la mamá de Gabriela Pomar. Lo más bajo del recurso político mediático hace base en esos momentos personales de sombra.
“La inseguridad” es alimentada por chacales que saben que pueden sacar rédito de los máximos dolores. Se entrecorta pero se escucha, desde el otro cuarto, la voz de un padre riojano que nunca pudo cerrar la herida que le dejó el asesinato de su hija. “La voz de los que piden justicia”, remata la conductora. Con la comunicación pasa algo bastante parecido a lo que dice Barthes que pasa con la lengua.
Hablamos en este caso el idioma español, pero no lo dominamos. La lengua nos domina a nosotros. “No es de izquierda ni de derecha; la lengua es fascista”, dice Barthes. Y el aspecto más fascista de la lengua no es “lo que impide decir, sino lo que obliga a decir”. Los grandes medios tienen un funcionamiento parecido. Ahora, que directamente hacen política, ese mecanismo se exhibe descarnado. Por eso conviene evitarlos si no se comparte la posición política de los grandes medios. Por eso cada vez más gente llama a la radio para contar que ha dejado de mirar televisión casi para cuidarse la salud. Por eso experimentamos, muchos, algo de siniestro en “el espejo”, al decir de Dolina, que nos muestran los grandes medios.
Así no es la realidad que percibimos. Cuando a un niño una madre o un padre le niegan permanentemente sus propias percepciones de la realidad, lo inducen a la psicosis. La defensa es la barrera. La desconexión.
Mientras tanto, en la otra marcha, la de los pobres, se hablaba de otra inseguridad. Va sin comillas porque sobre ésta no hay ningún discurso dominante construido. La inseguridad que transmite el gobierno de Mauricio Macri en la ciudad. Habló la viuda del maestro Fuentealba, porque esa muerte llevó el sello de una política de seguridad que revive el espíritu del enemigo interno. Acá, si uno raspa, se ve la conexión de sentido entre “la inseguridad” y la vieja y temible Doctrina de la Seguridad Nacional. El asesor del entonces gobernador Sobisch era Eugenio Burzaco, el nuevo titular de la Policía Metropolitana. La derecha no tiene muchas variantes de perspectiva, sino límites variables. Pero desde la perspectiva de la derecha aquí y en todas partes, los pobres son en general objeto de misericordia religiosa y en particular una molestia que hay que erradicar no importa cómo.
Mientras tanto. Mauricio Macri sigue gozando del amparo de los grandes medios, que por ósmosis adaptan sus líneas editoriales a la derecha tilinga y salvaje de Macri, y a su versión pulsional, vomitada por Posse. La impunidad y la complicidad son tales, que hasta se da el gusto, Macri, de empapelar la ciudad con afiches que dicen “Jugá limpio”. Un recurso retórico vecino a la perversión.
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domingo, 29 de noviembre de 2009
Bienvenido Pepe !! Evo, Cristina, Lula , Rafael , Hugo y el resto de los compañeros presidentes lo estaban esperando
Por Daniel Calabrese
Amo el Uruguay y no por sus bucólicos atardeceres en “Solanas”. La caída del sol en los esteros correntinos es también esplendorosa. Ni tampoco la amo por la “seguridad”, al fin de cuentas se trata de un problema de escalas poblacionales y las ciudades de mi país con la misma población que Montevideo tienen similares índices de delitos.
No, no es por nada de eso.
Amo al Uruguay, por los amigos del alma que siempre me esperan en Montevideo.
Amo el Uruguay, porque cuando en febrero toda la tilinguearía porteña clausuró su temporada en “Punta”, comienza a florecer el carnaval mas auténticamente popular del mundo.
Porque fui testigo en el Parque Rodeau de noches de febrero memorables como en el 99 cuando los cupleteros de “Diablos Verdes” Albino Almiron y Charly Alvarez convocaban al escenario “mayor del carnaval” a los duendes de Zitarroza y otras leyendas del canto popular oriental y no pude contener las lágrimas. Porque me descostillé de la risa con la canción “esdrújula” en donde los diablos se reían de la “vieja patética” de Mirtha Legrand y de toda la frivolidad mediática de la TV argentina que soportan desde la otra orilla y que dicho sea de paso, nosotros también tenemos que seguir sufriendo de este lado del río.
Amo el Uruguay porque fui testigo del “Tren de los Sueños” en el 2000. Si, yo estuve ahí, viendo al “Pitufo” dirigir ese espectáculo histórico. También estuve en el 2007 con la despedida de la Catalina “se desploma el telón… de la bacanal …” y por que no importa que haya salido cuarta …para mi fue un año memorable de la Catalina. Amo el Uruguay por la presencia imponente de “A Contramano” cuando se planta en un Tablado y rompe el silencio con la “presenta”. Por los cueros templándose al fuego y los repiques que me ponen a latir el corazón al ritmo adecuado.
Amo el Uruguay sin tener depósitos en sus bancos, sin andar raudo en cuatro por cuatro por la “Gianastacio” rumbo al "este".
Amo al Uruguay sin despotricar contra mi patria y contra mi pueblo.
Lo amo porque el paisito es uno de esos lugares en donde me reconcilio con la vida. Sencillamente.
Amo el Uruguay y no por sus bucólicos atardeceres en “Solanas”. La caída del sol en los esteros correntinos es también esplendorosa. Ni tampoco la amo por la “seguridad”, al fin de cuentas se trata de un problema de escalas poblacionales y las ciudades de mi país con la misma población que Montevideo tienen similares índices de delitos.
No, no es por nada de eso.
Amo al Uruguay, por los amigos del alma que siempre me esperan en Montevideo.
Amo el Uruguay, porque cuando en febrero toda la tilinguearía porteña clausuró su temporada en “Punta”, comienza a florecer el carnaval mas auténticamente popular del mundo.
Porque fui testigo en el Parque Rodeau de noches de febrero memorables como en el 99 cuando los cupleteros de “Diablos Verdes” Albino Almiron y Charly Alvarez convocaban al escenario “mayor del carnaval” a los duendes de Zitarroza y otras leyendas del canto popular oriental y no pude contener las lágrimas. Porque me descostillé de la risa con la canción “esdrújula” en donde los diablos se reían de la “vieja patética” de Mirtha Legrand y de toda la frivolidad mediática de la TV argentina que soportan desde la otra orilla y que dicho sea de paso, nosotros también tenemos que seguir sufriendo de este lado del río.
Amo el Uruguay porque fui testigo del “Tren de los Sueños” en el 2000. Si, yo estuve ahí, viendo al “Pitufo” dirigir ese espectáculo histórico. También estuve en el 2007 con la despedida de la Catalina “se desploma el telón… de la bacanal …” y por que no importa que haya salido cuarta …para mi fue un año memorable de la Catalina. Amo el Uruguay por la presencia imponente de “A Contramano” cuando se planta en un Tablado y rompe el silencio con la “presenta”. Por los cueros templándose al fuego y los repiques que me ponen a latir el corazón al ritmo adecuado.
Amo el Uruguay sin tener depósitos en sus bancos, sin andar raudo en cuatro por cuatro por la “Gianastacio” rumbo al "este".
Amo al Uruguay sin despotricar contra mi patria y contra mi pueblo.
Lo amo porque el paisito es uno de esos lugares en donde me reconcilio con la vida. Sencillamente.
sábado, 21 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA BATALLA POLÍTICA DEL LENGUAJE
Por Hugo Presman
El lenguaje es un campo de batalla demasiado importante para dejarlo en manos del adversario. El poder escritura determinados términos a su nombre, los da vuelta, se apropia de conceptos políticos del campo nacional y popular y los vacía de contenido. Renunciar a la denuncia y desenmascaramiento por la malversación política del discurso como método de ocultamiento, es empezar la batalla perdiendo. Otro subterfugio es acuñar conceptos falsos. Y luego protegerse detrás de los mismos. Como el tan mentado de periodista independiente. Se autocalifica como tal aquel que toma distancia del gobierno de turno. Hay períodos en donde el gobierno y el poder coinciden. Fue el caso de Carlos Menem o el de la dictadura establishment-militar. Pero hay otros que tienen enfrentamientos con sectores significativos del poder económico como ha sucedido, con diferente intensidad, profundidad y orientación en gobiernos como el de Irigoyen(dos veces) , Perón ( tres veces) , Arturo Illia, Ricardo Alfonsín, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Ahí gobierno y poder económico (en bloque o con segmentos del mismo), se enfrentan. Y entonces el periodista “independiente” cuando hace una crítica feroz del gobierno se ubica como independiente del mismo y resulta entonces vocero funcional y en algunos casos pago del poder económico. La relación de fuerzas entre el PODER ECONÓMICO y los gobiernos que los enfrentan total o parcialmente, es ampliamente favorable a los primeros. Por eso el periodista” independiente” que en estos casos se manifiesta como indefenso y víctima del gobierno, está omitiendo, o más claro mintiendo que lo protege el poderoso. El poder económico a quien nadie vota, tiene continuidad indefinida en el tiempo pero está detrás de las bambalinas, salvo cuando decide actuar sin intermediarios. Así todo no es lo que aparenta ser. Lo esencial no es visible a los ojos porque el contenido y prestigio que esconde la palabra independiente lo disimula. Hay márgenes de independencia pero no hay periodismo independiente.
DESGUACE Y TUPACAMARIZACIÓN
Durante los noventa el desmantelamiento del Estado fue denominado desde los sectores críticos a esa política como desguace o tupacamarización. La palabra desguace alude a devastar con el hacha un madero. Desmantelar un barco, de manera que quede solo el casco. A su vez la tupacamarización se refiere a José Gabriel Condorcanqui ( Tupac Amarú II) quien fue el artífice de la mayor sublevación anticolonial sudamericana del siglo XVIII. Derrotado se lo intentó descuartizar vivo atando cada una de sus extremidades a sendos caballos que tiraban en direcciones enfrentadas. Al no poder lograrlo, le cortaron la lengua y luego lo decapitaron. Una vez muerto lo despedazaron. Previamente tuvo que contemplar la ejecución de su esposa, de sus dos hijos, amigos y aliados. Los ganadores representaban a lo que en las historias oficiales se denomina civilización.
Estas imágenes atroces reflejan también vivamente lo que sucedió con el Estado, el modelo de sustitución de importaciones, y el exterminio de miles de argentinos.
En los últimos años hay una revalorización social del rol del Estado. Por eso desde los diferentes medios del grupo Clarín, durante la discusión de la ley de medios audiovisuales que los obliga a disminuir de alrededor de 260 medios a 10, en lugar de usar las denominaciones correctas de desmonopolización (caracterización política) o desinversión (caracterización económica) optaron inteligentemente por el de desguace. Intentaban así asimilar que se repetía ahora sobre un grupo privado los mismos procedimientos, ahora señalados como errores, que los privados realizaron sobre el Estado en los noventa. Si algún periodista o político, usa la caracterización propulsada por Clarín, consciente o inconscientemente adopta el lenguaje que más le conviene al grupo.
MATRIMONIO PRESIDENCIAL
Periodistas y políticos de todo el arco político suelen caracterizar el ejercicio de la presidencia como consumada por el matrimonio presidencial. Es llamativo que apóstoles del republicanismo y de la defensa de las instituciones no tienen empacho en desvalorizar el ejercicio del poder ejecutivo y llegar a considerar la presidencia como un bien ganancial. Es cierto que fue Néstor Kirchner quién más contribuyó con procedimientos impropios y desmesurados a producir una situación por lo menos confusa. Pero una cosa es hacer esa descripción en una análisis político de una situación poco frecuente, denominando como matrimonio presidencial una conducción, en algunos casos bicéfala, y muy otra reemplazar sistemáticamente el sustantivo Presidente por el de matrimonio presidencial. En el primer caso es válido como el intento de graficar un escenario, pero su reemplazo rutinario, deja de ser una caracterización para ser usada por quienes la aplican inveteradamente como una operación política de desprestigio de la que se es cómplice involuntario o agente activo.
CONSENSO
Una de las expresiones políticamente correcta, es mentar reiteradamente la necesidad de concretar una política de consenso. Es cierto que en países desarrollados en los cuales se ha impuesto un modelo y el bipartidismo expresa un acuerdo económico y sólo hay diferencias sobre aspectos de la vida cotidiana o criterios de política exterior, fijar políticas de Estado consensuada resulta una tarea sencilla. Pero suponer que cuando se toman medidas o se sancionan leyes que afectan poderosos intereses se puede dirimir el conflicto de común acuerdo entre el que decide y el que sufre la decisión, es meramente la sustitución de los deseos utópicos por las patéticas miserabilidades de la realidad. Pretender sentarse a acordar con la complacencia de los sectores afectados, es desconocer como es el mundo económico real. Por ejemplo: suponer que Clarín negociará en una mesa de diálogo, el consenso de prescindir de 250 medios, o del gigantesco negocio del fútbol y todo el valor agregado de audiencia que potencia, es creerse el almibarado relato de una película filmada en Holywood. Es en términos periodísticos lo que expresó la brutalidad de Mariano Grondona cuando creyó que un programa equilibrado era sentar a polemizar en televisión al torturador y al torturado (Miguel Echecolatz y Alfredo Bravo) El divagador griego creía que esa era también una forma de acercarse al consenso, en este caso enarbolando las banderas del olvido y la reconciliación .
CRISPACIÓN
No se está dentro de la manada si no se hace mención, con reiteración y manifiesta preocupación de la palabra de moda: crispación. El diccionario lo define como enojar. El gobierno es el principal acusado de crispar a la sociedad. Muchas veces lo hace en forma imprudente. Pero en la mayoría de los casos es consecuencia de medidas adoptadas que implican modificaciones. Como la resolución 125, la estatización de los fondos de pensión, de aerolíneas, la ley de medios audiovisuales, o la de la reforma política. Los cambios crispan a las sociedades. Fernando de la Rúa no tensionaba porque su inacción sólo originaba impaciencia. Como decía Hipólito Irigoyen: “Todo taller de forja parece un mundo que se derrumba”. Lo notable es que en la oposición Elisa Carrió, entre otros, pero como versión amplificada, realiza pronósticos apocalípticos, describe escenarios dramáticos, hace comparaciones inadmisibles y sin embargo nadie la acusa de crispar a la sociedad. Puede un día poner en duda la continuidad hasta diciembre de Cristina Fernández o anunciar una megadevaluación para después de las elecciones del 28 de junio. Y luego para bajar las consecuencias de sus anunciados cataclismos, sonríe, mira hacia los costados de las cámaras buscando el consentimiento de alguien a quién el televidente ignora, y luego muy suelta de cuerpo solicita que todos se queden tranquilos, que ella está magnífica y que después de los cataclismos, el paraíso será propiedad de los argentinos y le corresponderá ser la versión argentina de Moisés que conducirá a la gente como ella a la felicidad. Aunque parezca broma o tal vez porque en realidad lo es, Carrió no es acusada de crispar a la sociedad.
POLÉMICO
Toda iniciativa es puesta bajo el paraguas de polémico. Su acepción es controversia. Así es polémica la asignación por hijo, es polémico la estatización de los fondos de pensión, la reforma política, el viaje de la presidenta a Honduras, la estatización del fútbol, la designación y las declaraciones de Maradona, la expulsión de Gorosito, es controvertida la clasificación para el Mundial de Sudáfrica, la intervención del Ministerio de Trabajo en el conflicto de Kraft, el matrimonio entre gay, las multas fotográficas, y los programas indescriptibles de Chiche Gelblung sobre la paternidad de Guido Suller.
Pero para los medios no es polémico el carácter oligopólico de la economía argentina, ni la concentración de medios en manos de Clarín, ni es controvertida la situación monopólica de Papel Prensa, ni los pronósticos inveteradamente equivocados de los gurúes de la City, o la televisación de una tribuna mientras en off se transmite el partido para aquellos que no pudiendo pagar el abono debían conformarse con el sonido sin imagen del partido. Polémico ha pasado a ser un lugar común para los analistas políticos como la palabra caos para los informadores del estado del tránsito.
EQUILIBRIO FISCAL TRANSFORMADO EN CAJA
Un viejo postulado del liberalismo es el equilibrio fiscal. Sin embargo gobiernos de ese signo raramente lo consiguieron. Para financiar los desequilibrios se endeudaron a niveles inmanejables. Hubo gobiernos de signo contrario que los déficit lo financiaron con emisión. El kirchnerismo hizo del equilibrio fiscal un rígido principio. Y los mismos que levantaban esta aseveración a nivel de sacramento, ahora lo minimizan y lo reducen a la calificación de “hacer caja”, denominación bajo la cual se deduce, sólo puede perpetrarse negociaciones oscuras, dispendios incontrolables, sobornos y fraudes.
LA INFLACIÓN COMO FLAGELO
Cuando los gurúes y periodistas económicos plantean la inflación como un flagelo, es una manera de sacarle el cuerpo a la jeringa. De considerarla como una enfermedad de origen desconocido del sistema. O esconder las causas en explicaciones parciales. Dentro de ellas nunca figura que los sectores oligopólicos concentrados aumentan los precios aprovechando su posición privilegiada en el mercado. Es otra forma de descubrir tapando. El lenguaje como una barrera para acceder al conocimiento. El lenguaje como spam.
LA BATALLA POLÍTICA DEL LENGUAJE
Hace 20 años caía el Muro de Berlín. Bajo sus piedras se sepultó la palabra pueblo y emergió “la gente”. En la postmodernidad el ciudadano se convirtió en vecino como si fuera meramente un consorcista o un consumidor pasando a ser un ente económico amputado de su carácter político. El “periodismo independiente” calificó de paro un lock out patronal y denominó campesino a un pequeño propietario cuyo capital en la pampa húmeda supera el millón de dólares. La huelga, en el nuevo ángulo de observación, no se la mira desde el lado del trabajador sino del usuario. La destrucción de la legislación laboral se la envolvió bajo el eufemismo de flexibilización. La distribución del ingreso no sería consecuencia de políticas activas sino del desborde de la copa de los satisfechos. La teoría del derrame por el cual la prosperidad de los ricos produciría la mejoría de los pobres fue una adaptación moderna de Las fábulas de Esopo. Los aeropuertos y los shoppings son no lugares, el equilibrio fiscal proclamado como mandamiento por los liberales es meramente caja cuando lo hace un no liberal, la pobreza conmueve a los que la originaron y todo movimiento social será sinónimo de clientelismo. El tránsito siempre estará asociado a la palabra caos, De Ángeli a la “mesura” de los funcionales al Poder, el rabino Bergman a la sensatez y el Cardenal Bergoglio a las campañas de Caritas, loables pero nunca calificadas de clientelismo religioso. Campo no es una definición geográfica, sino una inventada categoría política que remite a un escenario donde no hay controversia sino consenso, donde no hay intereses económicos diferentes sino armonía bucólica, donde no hay peones y trabajo infantil sino integrantes felices émulos de la familia Ingalls. Clientelismo será la forma de descalificar todo plan social, aunque el mismo no caiga en arbitrariedades en que incurren algunos de ellos. Asignar grandes cantidades de dinero entre pocos será considerado un incentivo a la inversión. En cambio, distribuir pequeñas cantidades a muchos, siempre llevará el estigma de clientelismo.
Limpiar el idioma de los atropellos de los falsificadores, desvestirlos de sus imposturas, que la palabra comunique y no obstruya la comprensión, forma parte de la batalla política del lenguaje. Ahí donde se libra un combate más por la liberación. Tal vez uno de los primeros. Necesario, imprescindible para descubrir a los modernos recreadores de la Torre de Babel
El lenguaje es un campo de batalla demasiado importante para dejarlo en manos del adversario. El poder escritura determinados términos a su nombre, los da vuelta, se apropia de conceptos políticos del campo nacional y popular y los vacía de contenido. Renunciar a la denuncia y desenmascaramiento por la malversación política del discurso como método de ocultamiento, es empezar la batalla perdiendo. Otro subterfugio es acuñar conceptos falsos. Y luego protegerse detrás de los mismos. Como el tan mentado de periodista independiente. Se autocalifica como tal aquel que toma distancia del gobierno de turno. Hay períodos en donde el gobierno y el poder coinciden. Fue el caso de Carlos Menem o el de la dictadura establishment-militar. Pero hay otros que tienen enfrentamientos con sectores significativos del poder económico como ha sucedido, con diferente intensidad, profundidad y orientación en gobiernos como el de Irigoyen(dos veces) , Perón ( tres veces) , Arturo Illia, Ricardo Alfonsín, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Ahí gobierno y poder económico (en bloque o con segmentos del mismo), se enfrentan. Y entonces el periodista “independiente” cuando hace una crítica feroz del gobierno se ubica como independiente del mismo y resulta entonces vocero funcional y en algunos casos pago del poder económico. La relación de fuerzas entre el PODER ECONÓMICO y los gobiernos que los enfrentan total o parcialmente, es ampliamente favorable a los primeros. Por eso el periodista” independiente” que en estos casos se manifiesta como indefenso y víctima del gobierno, está omitiendo, o más claro mintiendo que lo protege el poderoso. El poder económico a quien nadie vota, tiene continuidad indefinida en el tiempo pero está detrás de las bambalinas, salvo cuando decide actuar sin intermediarios. Así todo no es lo que aparenta ser. Lo esencial no es visible a los ojos porque el contenido y prestigio que esconde la palabra independiente lo disimula. Hay márgenes de independencia pero no hay periodismo independiente.
DESGUACE Y TUPACAMARIZACIÓN
Durante los noventa el desmantelamiento del Estado fue denominado desde los sectores críticos a esa política como desguace o tupacamarización. La palabra desguace alude a devastar con el hacha un madero. Desmantelar un barco, de manera que quede solo el casco. A su vez la tupacamarización se refiere a José Gabriel Condorcanqui ( Tupac Amarú II) quien fue el artífice de la mayor sublevación anticolonial sudamericana del siglo XVIII. Derrotado se lo intentó descuartizar vivo atando cada una de sus extremidades a sendos caballos que tiraban en direcciones enfrentadas. Al no poder lograrlo, le cortaron la lengua y luego lo decapitaron. Una vez muerto lo despedazaron. Previamente tuvo que contemplar la ejecución de su esposa, de sus dos hijos, amigos y aliados. Los ganadores representaban a lo que en las historias oficiales se denomina civilización.
Estas imágenes atroces reflejan también vivamente lo que sucedió con el Estado, el modelo de sustitución de importaciones, y el exterminio de miles de argentinos.
En los últimos años hay una revalorización social del rol del Estado. Por eso desde los diferentes medios del grupo Clarín, durante la discusión de la ley de medios audiovisuales que los obliga a disminuir de alrededor de 260 medios a 10, en lugar de usar las denominaciones correctas de desmonopolización (caracterización política) o desinversión (caracterización económica) optaron inteligentemente por el de desguace. Intentaban así asimilar que se repetía ahora sobre un grupo privado los mismos procedimientos, ahora señalados como errores, que los privados realizaron sobre el Estado en los noventa. Si algún periodista o político, usa la caracterización propulsada por Clarín, consciente o inconscientemente adopta el lenguaje que más le conviene al grupo.
MATRIMONIO PRESIDENCIAL
Periodistas y políticos de todo el arco político suelen caracterizar el ejercicio de la presidencia como consumada por el matrimonio presidencial. Es llamativo que apóstoles del republicanismo y de la defensa de las instituciones no tienen empacho en desvalorizar el ejercicio del poder ejecutivo y llegar a considerar la presidencia como un bien ganancial. Es cierto que fue Néstor Kirchner quién más contribuyó con procedimientos impropios y desmesurados a producir una situación por lo menos confusa. Pero una cosa es hacer esa descripción en una análisis político de una situación poco frecuente, denominando como matrimonio presidencial una conducción, en algunos casos bicéfala, y muy otra reemplazar sistemáticamente el sustantivo Presidente por el de matrimonio presidencial. En el primer caso es válido como el intento de graficar un escenario, pero su reemplazo rutinario, deja de ser una caracterización para ser usada por quienes la aplican inveteradamente como una operación política de desprestigio de la que se es cómplice involuntario o agente activo.
CONSENSO
Una de las expresiones políticamente correcta, es mentar reiteradamente la necesidad de concretar una política de consenso. Es cierto que en países desarrollados en los cuales se ha impuesto un modelo y el bipartidismo expresa un acuerdo económico y sólo hay diferencias sobre aspectos de la vida cotidiana o criterios de política exterior, fijar políticas de Estado consensuada resulta una tarea sencilla. Pero suponer que cuando se toman medidas o se sancionan leyes que afectan poderosos intereses se puede dirimir el conflicto de común acuerdo entre el que decide y el que sufre la decisión, es meramente la sustitución de los deseos utópicos por las patéticas miserabilidades de la realidad. Pretender sentarse a acordar con la complacencia de los sectores afectados, es desconocer como es el mundo económico real. Por ejemplo: suponer que Clarín negociará en una mesa de diálogo, el consenso de prescindir de 250 medios, o del gigantesco negocio del fútbol y todo el valor agregado de audiencia que potencia, es creerse el almibarado relato de una película filmada en Holywood. Es en términos periodísticos lo que expresó la brutalidad de Mariano Grondona cuando creyó que un programa equilibrado era sentar a polemizar en televisión al torturador y al torturado (Miguel Echecolatz y Alfredo Bravo) El divagador griego creía que esa era también una forma de acercarse al consenso, en este caso enarbolando las banderas del olvido y la reconciliación .
CRISPACIÓN
No se está dentro de la manada si no se hace mención, con reiteración y manifiesta preocupación de la palabra de moda: crispación. El diccionario lo define como enojar. El gobierno es el principal acusado de crispar a la sociedad. Muchas veces lo hace en forma imprudente. Pero en la mayoría de los casos es consecuencia de medidas adoptadas que implican modificaciones. Como la resolución 125, la estatización de los fondos de pensión, de aerolíneas, la ley de medios audiovisuales, o la de la reforma política. Los cambios crispan a las sociedades. Fernando de la Rúa no tensionaba porque su inacción sólo originaba impaciencia. Como decía Hipólito Irigoyen: “Todo taller de forja parece un mundo que se derrumba”. Lo notable es que en la oposición Elisa Carrió, entre otros, pero como versión amplificada, realiza pronósticos apocalípticos, describe escenarios dramáticos, hace comparaciones inadmisibles y sin embargo nadie la acusa de crispar a la sociedad. Puede un día poner en duda la continuidad hasta diciembre de Cristina Fernández o anunciar una megadevaluación para después de las elecciones del 28 de junio. Y luego para bajar las consecuencias de sus anunciados cataclismos, sonríe, mira hacia los costados de las cámaras buscando el consentimiento de alguien a quién el televidente ignora, y luego muy suelta de cuerpo solicita que todos se queden tranquilos, que ella está magnífica y que después de los cataclismos, el paraíso será propiedad de los argentinos y le corresponderá ser la versión argentina de Moisés que conducirá a la gente como ella a la felicidad. Aunque parezca broma o tal vez porque en realidad lo es, Carrió no es acusada de crispar a la sociedad.
POLÉMICO
Toda iniciativa es puesta bajo el paraguas de polémico. Su acepción es controversia. Así es polémica la asignación por hijo, es polémico la estatización de los fondos de pensión, la reforma política, el viaje de la presidenta a Honduras, la estatización del fútbol, la designación y las declaraciones de Maradona, la expulsión de Gorosito, es controvertida la clasificación para el Mundial de Sudáfrica, la intervención del Ministerio de Trabajo en el conflicto de Kraft, el matrimonio entre gay, las multas fotográficas, y los programas indescriptibles de Chiche Gelblung sobre la paternidad de Guido Suller.
Pero para los medios no es polémico el carácter oligopólico de la economía argentina, ni la concentración de medios en manos de Clarín, ni es controvertida la situación monopólica de Papel Prensa, ni los pronósticos inveteradamente equivocados de los gurúes de la City, o la televisación de una tribuna mientras en off se transmite el partido para aquellos que no pudiendo pagar el abono debían conformarse con el sonido sin imagen del partido. Polémico ha pasado a ser un lugar común para los analistas políticos como la palabra caos para los informadores del estado del tránsito.
EQUILIBRIO FISCAL TRANSFORMADO EN CAJA
Un viejo postulado del liberalismo es el equilibrio fiscal. Sin embargo gobiernos de ese signo raramente lo consiguieron. Para financiar los desequilibrios se endeudaron a niveles inmanejables. Hubo gobiernos de signo contrario que los déficit lo financiaron con emisión. El kirchnerismo hizo del equilibrio fiscal un rígido principio. Y los mismos que levantaban esta aseveración a nivel de sacramento, ahora lo minimizan y lo reducen a la calificación de “hacer caja”, denominación bajo la cual se deduce, sólo puede perpetrarse negociaciones oscuras, dispendios incontrolables, sobornos y fraudes.
LA INFLACIÓN COMO FLAGELO
Cuando los gurúes y periodistas económicos plantean la inflación como un flagelo, es una manera de sacarle el cuerpo a la jeringa. De considerarla como una enfermedad de origen desconocido del sistema. O esconder las causas en explicaciones parciales. Dentro de ellas nunca figura que los sectores oligopólicos concentrados aumentan los precios aprovechando su posición privilegiada en el mercado. Es otra forma de descubrir tapando. El lenguaje como una barrera para acceder al conocimiento. El lenguaje como spam.
LA BATALLA POLÍTICA DEL LENGUAJE
Hace 20 años caía el Muro de Berlín. Bajo sus piedras se sepultó la palabra pueblo y emergió “la gente”. En la postmodernidad el ciudadano se convirtió en vecino como si fuera meramente un consorcista o un consumidor pasando a ser un ente económico amputado de su carácter político. El “periodismo independiente” calificó de paro un lock out patronal y denominó campesino a un pequeño propietario cuyo capital en la pampa húmeda supera el millón de dólares. La huelga, en el nuevo ángulo de observación, no se la mira desde el lado del trabajador sino del usuario. La destrucción de la legislación laboral se la envolvió bajo el eufemismo de flexibilización. La distribución del ingreso no sería consecuencia de políticas activas sino del desborde de la copa de los satisfechos. La teoría del derrame por el cual la prosperidad de los ricos produciría la mejoría de los pobres fue una adaptación moderna de Las fábulas de Esopo. Los aeropuertos y los shoppings son no lugares, el equilibrio fiscal proclamado como mandamiento por los liberales es meramente caja cuando lo hace un no liberal, la pobreza conmueve a los que la originaron y todo movimiento social será sinónimo de clientelismo. El tránsito siempre estará asociado a la palabra caos, De Ángeli a la “mesura” de los funcionales al Poder, el rabino Bergman a la sensatez y el Cardenal Bergoglio a las campañas de Caritas, loables pero nunca calificadas de clientelismo religioso. Campo no es una definición geográfica, sino una inventada categoría política que remite a un escenario donde no hay controversia sino consenso, donde no hay intereses económicos diferentes sino armonía bucólica, donde no hay peones y trabajo infantil sino integrantes felices émulos de la familia Ingalls. Clientelismo será la forma de descalificar todo plan social, aunque el mismo no caiga en arbitrariedades en que incurren algunos de ellos. Asignar grandes cantidades de dinero entre pocos será considerado un incentivo a la inversión. En cambio, distribuir pequeñas cantidades a muchos, siempre llevará el estigma de clientelismo.
Limpiar el idioma de los atropellos de los falsificadores, desvestirlos de sus imposturas, que la palabra comunique y no obstruya la comprensión, forma parte de la batalla política del lenguaje. Ahí donde se libra un combate más por la liberación. Tal vez uno de los primeros. Necesario, imprescindible para descubrir a los modernos recreadores de la Torre de Babel
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analisis del discurso,
lenguajes
sábado, 17 de octubre de 2009
Puntos de vista
Por Daniel Calabrese
Los tres periodistas televisivos especulaban sobre el futuro escenario político tras la sanción de la ley de Medios. El zócalo de la imagen proponía una pregunta: “¿Nueva ley de Entidades Financieras?”.
En los dos minutos que detuve mi zapping se produjo la siguiente conversación:
Periodista 1: “No se van a animar”.
Periodista 2: “Sería abrir otro frente y ahora con las entidades financieras”.
Periodista 3: “Mientras gobiernen los “K” hay que desterrar del vocabulario la frase No se van a animar”.
Detrás de la afirmación con tono de sentencia del periodista 3 se produjo un silencio solo alterado por una sonrisa nerviosa que rápidamente se fue transformando en un gesto adusto. En silencio, Los tres periodistas opinólogos parecían haber llegado a la misma inquietante conclusión, a la más sobrecogedora de las verdades.
De este lado de la pantalla, ya dispuesto a buscar paisajes televisivos mas amenos, me sobrevino un repentino júbilo y justamente por llegar a la misma conclusión que los tres periodistas. ¿Curioso no?
Los tres periodistas televisivos especulaban sobre el futuro escenario político tras la sanción de la ley de Medios. El zócalo de la imagen proponía una pregunta: “¿Nueva ley de Entidades Financieras?”.
En los dos minutos que detuve mi zapping se produjo la siguiente conversación:
Periodista 1: “No se van a animar”.
Periodista 2: “Sería abrir otro frente y ahora con las entidades financieras”.
Periodista 3: “Mientras gobiernen los “K” hay que desterrar del vocabulario la frase No se van a animar”.
Detrás de la afirmación con tono de sentencia del periodista 3 se produjo un silencio solo alterado por una sonrisa nerviosa que rápidamente se fue transformando en un gesto adusto. En silencio, Los tres periodistas opinólogos parecían haber llegado a la misma inquietante conclusión, a la más sobrecogedora de las verdades.
De este lado de la pantalla, ya dispuesto a buscar paisajes televisivos mas amenos, me sobrevino un repentino júbilo y justamente por llegar a la misma conclusión que los tres periodistas. ¿Curioso no?
jueves, 8 de octubre de 2009
Atención: Peligro de derrumbe
Hoy puede ser un gran día. Ojalá así sea.
Por los aprietes y chantajes a otros empresarios periodísticos con el precio de Papel Prensa.
Por la ruina a la que llevaste a centenares de pequeños operadores de cable del interior con tus métodos extorsivos.
Por la licuación de tu deuda de 500 millones de dólares que con la pesificación asimétrica terminamos pagando todos.
Por la memoria de Adolfo Castello.
Por Margarita Graziano que nos dio a tantos las primeras armas para entender que es eso del “derecho a la información”.
Por la afrenta a la inteligencia que significa escuchar, ver y leer a tus “periodistas” pasteurizados.
Por los dos pibes apropiados.
Por los títulos de tapa que pusiste a lo largo de tu historia de mierda.
Por las operaciones de prensa mas descaradas y sucias.
Por el Ahora dicen …..
Por los 120 periodistas desaparecidos.
Por jactarte de poner y sacar gobiernos.
Por tu falta de rigurosidad, por manipular de acuerdo y conforme a tus intereses económicos, por tus flagrantes omisiones informativas y por fomentar el desconsuelo.
Por hacernos creer que De Angeli era un héroe y que vivir en la Argentina es mas inseguro que vivir en Irak.
Por inventar el término “gente” y secuestrar y desaparecer el término “pueblo”
Por cientos de cosas mas que a estas horas de la noche, ya cansado, no quiero escribir.
Ahhhhh y por haberme pagado miserables $ 200 por la nota que te escribí sobre el carnaval de Uruguay y la murga montevideana que además, con la falta de rigurosidad que te caracteriza, ilustraste con fotos de murgas porteñas, que con todo respeto por las murgas de mi ciudad, no son la misma cosa.
Por Daniel Calabrese
Mi despedida al monopolio.
Por las comisiones internas que barriste y como te defecaste en los derechos gremiales de tus trabajadores.Por los aprietes y chantajes a otros empresarios periodísticos con el precio de Papel Prensa.
Por la ruina a la que llevaste a centenares de pequeños operadores de cable del interior con tus métodos extorsivos.
Por la licuación de tu deuda de 500 millones de dólares que con la pesificación asimétrica terminamos pagando todos.
Por la memoria de Adolfo Castello.
Por Margarita Graziano que nos dio a tantos las primeras armas para entender que es eso del “derecho a la información”.
Por la afrenta a la inteligencia que significa escuchar, ver y leer a tus “periodistas” pasteurizados.
Por los dos pibes apropiados.
Por los títulos de tapa que pusiste a lo largo de tu historia de mierda.
Por las operaciones de prensa mas descaradas y sucias.
Por el Ahora dicen …..
Por los 120 periodistas desaparecidos.
Por jactarte de poner y sacar gobiernos.
Por tu falta de rigurosidad, por manipular de acuerdo y conforme a tus intereses económicos, por tus flagrantes omisiones informativas y por fomentar el desconsuelo.
Por hacernos creer que De Angeli era un héroe y que vivir en la Argentina es mas inseguro que vivir en Irak.
Por inventar el término “gente” y secuestrar y desaparecer el término “pueblo”
Por cientos de cosas mas que a estas horas de la noche, ya cansado, no quiero escribir.
Ahhhhh y por haberme pagado miserables $ 200 por la nota que te escribí sobre el carnaval de Uruguay y la murga montevideana que además, con la falta de rigurosidad que te caracteriza, ilustraste con fotos de murgas porteñas, que con todo respeto por las murgas de mi ciudad, no son la misma cosa.
Por Daniel Calabrese
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